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No se puede negar que Danny Rexon es un superviviente, y de los buenos, como el mismísimo Rambo. Da igual los palos que le pongan en las ruedas, que se le vayan cada dos por tres los guitarristas, por ejemplo, que él consigue avanzar y mantener su sueño vivo, con todo el sentido del mundo y con una estabilidad digna de elogio, tanto baile de fichas a cualquier otra persona le haría abandonar.

Para este nuevo disco tenemos nuevo guitarrista, Chrisse Olsson, y seminuevos guitarrista, Jens Lundgren, y bajista, Jens Sjöhom, seminuevos porque ya participan el anterior disco en directo, Sound Of The Live Minority. Con estos nuevos miembros y Joél Cirera, el batería, el único que se mantiene fiel a Danny, Crazy Lixx ha conseguido plasmar, en este su quinto álbum de estudio, lo que es esto del Hard Rock, riffs, coros, solos de guitarras, melodías y actitud chulesca, lo que se llama de manera más “técnica”, sleazy.

El disco comienza con una intro de lobos, así bajito, que dan pie para que las guitarras de Wild Child, así se llama el primer tema, tomen ya el protagonismo, con unos riffs que enlazan con la batería, que hace que aumente el ritmo y que empieces a mover la cabeza. Tiene un puente que encaja a la perfección con un estribillo coral, todos cantan, en el que destaco que no sube la tonalidad, está como en rangos más bajos, y queda realmente bien. En esta canción ya te das cuenta de que las guitarras llaman la atención, están realmente trabajadas, siempre están por debajo haciendo cosas, no son los típicos riffs al aire para que la gente cante o para acompañar la melodía.

XIII es el segundo tema. ¡Temazo!. Domina el riff de guitarra, es el gran protagonista de la canción, estando presente en toda ella. Me da un aire a los grandes riffs de guitarra de la buena época de Ozzy, como en Shot In the Dark. Salvando las distancias, por supuesto.

La 3 es Walk The Wire, un medio tiempo, con otra vez, un gran trabajo en las guitarras, las dos muy compenetradas, tocando en limpio, y unos coritos muy típicos de ellos.

Con Shot With A Needle Of Love, que es la siguiente, ya me doy cuenta de que las guitarras en este disco me encantan. En cuanto a estructura, ritmo y ejecución es la típica canción Crazy Lixx, y con mucho ¡ohohoho!, y con el añadido de que las guitarras son brutales, las dos, el riff está presente, una vez más en toda la canción.

Killer es la quinta, y también es una balada, la power balada del disco. Tiene la típica estructura de las power baladas, lentas y tiernas en las estrofas y fuerza y rapidez en los estribillos. También destaca en esta canción la batería, con mucha pegada, siendo la que le da fuerza a la canción y al final dándole velocidad. Buena balada, sin duda.

Tras la “relajación” de la balada, llega Hunter Of The Hurt. ¡El temazo del disco! Un riff continúo, dura toda la canción, que se mezcla con unas melodías pegadizas, tanto en las estrofas como en los estribillos. Todo esto, más el amento de velocidad del final, y que además, sea el siguiente tema a la balada, le hacen el tema del disco.

5

Snakes In Paradise baja un poco la intensidad tras el subidón del tema anterior. Es un medio tiempo en el que destacan, una vez más, las guitarras, siempre están ahí, aportando algo y trabajando durante la canción. No me cansaré de repetirlo, las guitarras en este disco me encantan. Algo negativo de esta canción, que me recuerda un poco a Blame It On Love, de su disco New Religion.

If It´s Love. ¿Otra balada?¿Por qué? Bueno, lo entiendo, a muchísima gente les gusta las canciones lentas. Está muy bien construida, tiene un tono más acústico que Killer, pero no es empalagosa. Pasable. No soy baladista, disculpad.

Kiss Of Judas. Menos mal que vuelve la fuerza y la rapidez. Esta canción es pura velocidad, tiene un ritmo endiablado. El bajo, que golpea continuamente y muy rápido, así lo acredita, quizás sea la canción en la que el bajo se oye más claro, y ¡cómo me gusta!. El solo de guitarra también está más inspirado en la velocidad que en la melodía, que se recupera al final de la canción, ya que va sonando el riff, dejándose llevar junto con las voces, hasta el final del tema.

Con Live Before I Die acaba el disco, otro tema que es puro Crazy Lixx, melodías, coritos y para el que se me antoja que el riff tiene un rollo Bon Jovi, a lo You Give Love a Bad Name. Poco más se puede decir, Crazy Lixx por los cuatro costados.

¡Y se acabó el disco!, ¡qué rápido! Sin duda, escuchando Ruff Justice no te aburrirás, te pasará el tiempo volando, y disfrutarás de una buena sesión de Hard Rock fresquito y de fácil digestión. ¡Bravo!

7´5
Ape Navarro