Rosy Vista “Unbelievable” 2019 (Steamhammer) Review.


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“El tiempo y el espacio no existen…” Es un axioma que se puede aplicar a cosas tan inexplicables o increíbles, (como reza el título de este gran disco) al caso de esta banda tan de Hannover, como sus vecinos Scorpions. Nos tenemos que remontar a 1984, cuando grupos como Girls School o las recién llegadas entonces Rock Goddess, desde U.K., recogían el testigo que dejaron años antes The Runaways desde E.E.U.U. En un mundo de testosterona y letras cargadas de “baby” y  “oh girl”, las Joan Jett, Lita Ford, seguían sus carreras en solitario abriendo camino a Lee Aaron, Fiona o Saraya y Lorraine Lewis, posteriormente. Sin duda alguna, el máximo exponente fue a finales de esta década la irrupción de Vixen. Pero mientras tanto, también en Alemania nació una banda llamada Rosy Vista. Editaron un EP en el año 1985 que, lamentablemente, no tuvo la repercusión suficiente como para compartir mesa con las bandas anglosajonas de chicas que sonaban en las FM de entonces. Teloneando en Alemania a bandas de la talla de Mötley Crüe o Uriah Heep, sin embargo, no fue suficiente para seguir en activo. Tras algún intento infructuoso, casi 35 años, no son un espacio de tiempo insalvable, cuando la amistad, las ganas y el R’n’R sigue corriendo por las venas de estas veteranas rockeras.

Y bien, yo como neófito en las artes sonoras de Rosy Vista, le di al “play” y… Tras el “Crazy” coral que abre este primer corte y llegar hasta la estrofa, me hice la pregunta (y con más enjundia al escuchar el estribillo) ¡¿Cómo no llegaron a sonar hace 30 años?!. Este “Crazy” se puede decir que es “un cañon”. Es uno de los temas nuevos, ya que aparece alguno de los editados en el año 85, que ya veremos. Una producción fresca, con voces pontentes, base rítmica con un toque comercial en su punto y un trabajo de guitarra impresionante de Anca Graterol.

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“Sadistic lover” fue ese tema de choque en aquel lejano debut del año 85. Un tema de Heavy Rock en el poco han retocado, si bien, el sonido sigue esa frescura ya trazada en el tema de apertura.

“Master of control” comienza con un riff propio de esos años de mediados de los 80. No pertenece a aquella primera edición titulada “You better believe it”, pero bien parece compuesto en aquellos años. Un tema enérgico con un buen trabajo vocal por parte de Andrea.

“Too much feeling” Lo abre un arpegio ambiental de esos que te dejan “en trance” del corte de “Low life in high places” de Thunder, una canción en la que la voz de Andrea lo inunda todo. Un corte lento con fuerza y en el que de nuevo Anca, deja claro el nivel que tiene a las seis cuerdas. Armónicamente, muy rico; subiendo y bajando con ese arpegio envolvente que desaparece poco a poco de la canción.

“Tables are turned” es otra de las canciones que aparecían en ese debut. Si comparamos, la madurez y garra de Andrea en la voz queda bastante presente. Pese a ser una canción que podría haber envejecido algo con el paso del tiempo, los arreglos hacen que esté al nivel marcado por el resto del trabajo.

“Until I’m satisfied” vuelve a retrotraernos al primer maxi de la banda, en este caso las teclas se disipan y el sonido es algo más crudo; bajando el tempo para hacerle algo más “heavy” y así adaptarlo a la línea general del sonido del disco.

“Hopatina” es un divertido tema de corte veloz, compuesto por Anca, (la guitarrista) para que se te vayan los pies. Sería lo que  “Walking like an egypcian” a The Bangles. Un estribillo con mucho mestizaje, digamos, rumano-turco. Rompe de forma original, imprimiendo una dinámica buena en el disco.

“Poor Rosy” a golpe de cencerro no nos deja impasibles: Una canción rítmica con un toque muy Hard Rock dominada por un buen estribillo.

Llegamos, con “Sound of your love”, a tocar de nuevo el  pasado. También perteneciente a su primer disco de cinco canciones. Al igual que el resto, se ha reciclado con éxito para que sonase algo más actual.

 “Rocking through the night” es otro de los temas que actualizan y rescatan al completo su estreno como banda en aquel lejano 1985. Un riff cabalgado con energía y más “metálico”.

 “Changing my mind” compuesta con Barbara Schenker (sí, de los Schenker de Hannover. Hermana pequeña de Rudolf y Michael, que si no me equivoco, tuvo una banda en los 80 llamada “Viva”). La canción va cogiendo forma según va avanzando al estribillo, sin llegar a ser medio tiempo, juega con dinámica rítmica.

Y para finalizar por todo lo alto, quizá, junto con “Crazy”, esto sea el punto álgido del disco: “Born to be wild”. Si algo es importante a la hora de versionar en un trabajo en estudio un tema clásico, es el darle el toque personal de la banda. Al igual que los temas propios de hace 35 años, los han rejuvenecido, esta versión de este clásico es una de las mejores, (quizá la que más me gusta) que he escuchado. El trabajo de Angela y Marina (bajista y batería respectivamente) es clave para que suene distinto y actual.

El próximo 8 de febrero, por fin tendrán un trabajo completo en el mercado y espero que tengan su premio a tanta trayectoria en la sombra. Un sonido bastante sólido, experimentadas como banda y con un buen sonido, seguro, en directo.

85%

Joe Angel L.

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