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Cover.jpgVivimos en un mundo donde clasificamos los productos en rankings para así poder informar a nuestros lectores por donde están los productos más tentadores del año. Lo vemos todos los días en rankings de mejor teléfono del año, los mejores vinos del año, los mejores coches etc., y hasta nosotros elaboramos listas con los mejores discos del año.

Algo muy complicado de elaborar porque son muchos los discos escuchados durante el año y tendemos a olvidar discos que aparecen a principios del año. Y el riesgo de que este disco termine por no aparecer en la lista de los mejores del año 2019 no será justo. Porque tengo la sensación que este disco será por calidad de los mejores de este año. Es sencillamente asombroso, un disco plagado de temas donde la nota no baja de notable en ninguno de sus cortes, algo realmente difícil de alcanzar. Y eso que yo personalmente no soy muy fan de discos donde aparecen varios vocalistas, varios guitarristas, bajistas o baterías. No suelen ser discos dignos de atención salvo temas sueltos (la excepción es Avantasia cuyos discos son Cum Laude), pero sin embargo aquí todo raya a tal nivel que te parecerá una obra maestra tras otra.

Quizás el secreto esté en que todos los músicos que participan son veteranos del Vietnam, gente de The Night Flight Orchesta, Firewind, Within Temptation, Crashdiet, W.E.T., y un largo etc. donde aquí ya se llega consagrado.

Tras la intro instrumental de The Gathering muy agradable, entra la voz de Björn Strid vocalista de Soilwork en la formidable Forever and a Day, con unos teclados de entrada que recuerda a los grupos ochenteros estilo Bon Jovi de su primer disco, un tema que hace que te imagines un grupo más de AOR escandinavo pero no. Te aseguro que estos tíos no son otro disco más. El vocalista para empezar tiene un registro de voz de esos que te dejan asombrado por la capacidad de llegar a notas casi imposibles. Las guitarras como cabe esperar están al nivel de Champions League y los coros y estribillos suenan bien estructurados porque entre otras cosas está Erik Martensson de Eclipse o W.E.T. por allí. La batería a cargo de Robban Back suena con la clase acostumbrada. El problema está cuando aparece Love will stay alive con unas notas de rock melódico y cantado por Rick Altzi de Masterplan que te empezara a transportar a las tierras del bienestar y el buen gusto. Y es un problema porque empiezas a darte cuenta del disco que tienes ante ti. Los fans de Masterplan seguro que están de enhorabuena porque este vocalista está haciendo olvidar al gran Jorn Lande. Menudos pulmones tiene la joya.

Pero entonces con Endless Paradise aparecen unas notas sincronizadas de guitarra a cargo de Victor Olsson de Saffire y líder de todo esto, Steffan Hellebrad también a las guitarras, los teclados del gran Chris Laney nada menos y Tobías Jansson de Saffire a las voces y ya estarás perdido. Es como ir volando por el bosque y de repente caer atrapado en una tela de araña que te rodea sin remedio y ya no puedes escapar. Los coros, la parte coral de estribillos con una muestra de siete notas de guitarra y teclas… te llevan al paraíso. Por temas así amo el rock melódico… y por temas así lo amarás tú. Es de una belleza tan cegadora que tendrás que acercarte a tu equipo Hi-Fi con gafas de sol. Tema que a mí me es particularmente imposible escuchar solo una vez.

No termino de salir de mi asombro ante tal cantidad de talento desbordante que contiene este disco cuando Saviour aparece de repente, sobresaltándome ante otra muestra de calidad infinita. Y es que este tema te gustara ya desde la primera vez que oigas todo el tema, coros corales, estribillos llenos de melodía, notas cuidadas hasta el mínimo detalle, como el paisajista que decora el salón de una boda de gente rica. Un tema mimado en detalle, me extraña que no haya sido el single del disco aunque en su defensa diré que es realmente difícil escoger entre tantas joyas de alto nivel.

El medio tiempo a cargo de Passing Rain, cantada por la bestia Rick Altzi de Masterplan donde la banda no se prodiga en exceso ante este estilo musical, aprueba con nota un tema cantado de forma excelsa y la guitarra de Victor en uno de los mejores solos de la noche. Un tema que podría haber firmado los mejores House of Lords de los primeros discos. De hecho, el tono de Rick es asombrosamente parecido al de James Christian en este tema… así como el solo final de Victor que bebe claramente de su admiración hacia Ritchie Blackmore.

Y cuando llega Out of my life se activan nuestras hormonas del placer, las conocidas endorfinas al escuchar el temazo del disco, el tema que me hace cantar el estribillo una y otra vez. Tobías, el vocalista de Saffire raya a un nivel espeluznante, francamente me gustaría ver a este tío en directo porque tiene un nivel vocal que francamente me tiene entusiasmado. El nivel de melodía es sobresaliente, es tan bueno que ha acabado el tema según escribo esto y lo escucho dos veces más ante la talla musical que contiene esta joya. Se convertirá en uno de tus favoritos del disco sin duda. Jens Westin de Corroded canta en Lonely Road con esa voz un poco ronca pero absolutamente brillante en otra descarga de Hard Rock melódico. Y es que según van pasando los temas te das cuenta que son músicos de otro nivel, de una talla mundial que podrían grabar con Nightwish, Michael Bolton o Rihanna. Hacen lo que quieren con sus instrumentos, suenan compactos como si llevaran 20 años juntos y si además lo adornan con buenos vocalistas el producto final simplemente es perfecto.

Los iPhone son los mejores teléfonos del mundo porque llevan los mejores componentes… igual que Gathering of Kings. Es así. Y este vocalista raya a gran nivel, pero no solo eso, es que el tema tiene una calidad en la composición apabullante. Y el resultado es asombroso. Es un disco que no me canso de oír, lo que me jode bastante porque me gusta diversificar mucho mis escuchas sobre todo cuando conduzco que por temas laborales me toca de 8 horas diarias a alguna más. Y me paso oyendo este disco más tiempo del que mis neuronas pueden soportar. Y no me cansa, lo que no me suene ocurrir con demasiados discos. Angels cantado por Apollo Papathanasio de Spritual Beggers y muy bien por cierto destaca en las melodías de guitarras y teclados en segundo plano a cargo de Chris Laney podría ser incluso algún tema de su carrera en solitario. Más Hard que melódica, destaca en la potencia de Victor en las guitarras y en la de Apollo en las vocales.

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Long way from home con Alexander Frissborg de Helldog en las voces es otra descarga de rock melódico de gran magnitud. Su voz, con mucha armonía me recuerda a veces al gran Christopher Cross, resulta un tema delicado y fácil de escuchar. Es posible que termine siendo de tus favoritas del álbum porque resulta tierna y aparentemente tranquila, pero tiene más fuerza de la que aparenta de primeras. The Runaway te va llegando al final del trayecto de este viaje que hemos realizado por esta Reunión de Reyes. El tema escrito por los hermanos Gibb de los Bee Gees, para una artista ochentera llamada Carola, es una versión adaptada con el estilo melódico requerido para no desentonar en este álbum. Cantado por Björn Strid de Soilwork deja el resultado final en algo realmente sorprendente siempre que no conozcas la versión original.

Y para acabar esta obra maestra el disco llega a su fin con Battle Cry otra vez con la poderosa voz de Rick de Masterplan, lo que le da al tema un poco más sonido Power pero que la melodía a la hora de los coros no puede disimular su espíritu melódico. El trabajo de la guitarra a la hora del solo es apoteósico, parece que Yngwie está al fondo del pasillo tocando realmente él.

Como imagino que muchos de vosotros ya habéis oído el álbum, solo me queda que felicitaros por vuestra elección porque no hay nada más mágico que dedicar algunas horas de vuestra existencia escuchando discos tan buenos como este. Es más, debería desgravar fiscalmente de cara a pagar menos impuestos poder escuchar discos como este. Porque uno elige libremente que tipo de música desea disfrutar, y yo llevo más de 35 años eligiendo el mundo del Rock en casi todas sus vertientes para algún día poder disfrutar de discos tan buenos como este First Mission de los Gathering of Kings. Y en lo que respecta a este año, ese día ha llegado. Pasaré muchas horas de mi vida oyendo este disco… y serán horas muy bien empleadas.

92%

Whizard