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treat-e1528449662409Después de leer en foros nacionales y extranjeros las opiniones que les ha dejado el último disco de esta banda, lo cierto es que este asunto me tiene un poco perplejo. Desde la desaforada alabanza de los más fieles, hasta la crítica más absurda hacia un disco que no me parece la mierda que algunos pregonan. Siempre digo que por las mañanas hay que desayunar menos vinagre y más tostadas de pan con aceite de oliva virgen y tomate.

La vida se ve con más optimismo. Esto de los gustos musicales yo lo comparo con los gustos que solemos tener con el mundo de la cerveza en el que me muevo laboralmente. A mí me gustan casi todas siempre que estén bien frías. Me gustan hasta las de marca blanca de los supermercados. Pero siempre te sale algún purista, de esos enteradillos perdonavidas que exigen que se les dé la razón cuando dicen que la Mahou, la Estrella de Galicia o la Guinness es la mejor. ¿Pero es la mejor por la proporción exacta de ingredientes que hacen de ella un producto de 3 estrellas Michelín o simplemente es porque te gusta su sabor?  ¿Alguien puede demostrar de forma fehaciente que es la mejor? La respuesta es NO. Así en mayúsculas… y francamente, muchas veces mezclamos de forma absoluta lo que son gustos personales, con el conocimiento que tenemos en la materia. Una cosa es opinar desde nuestro gusto personal y otra muy distinta, es sentar cátedra con opiniones absolutas donde aparece la manada de pelotas en Facebook apoyando por lo general, una opinión poniendo a parir el trabajo de meses o años de una banda cualquiera. Y yo reconozco que muchas veces siento inseguridad cuando tengo que calificar un trabajo, por lo general duro, que a mí me gusta mucho pero que veo que al resto del mundo les parece una mediocridad.

 Con Treat me ha pasado exactamente esto. A mí no me parece el mejor disco del 2018, pero no consigo entender el desprecio con el que se habla en muchos sitios de este trabajo. Def Leppard jamás va a volver discos tan deslumbrantes como Hysteria o Pyromania, o Journey ningún Escape o Frontiers. Pero siguen en la brecha porque siguen sacando trabajos aceptables, incluso algunos muy buenos. Y Treat igual. Y este Tunguska a mí me lo parece. Es un disco con temas realmente buenos que te recordaran por momentos a su mejor disco sacado desde su reunión en 2006 como es esa joya llamada Coup of Grace. Y buena culpa de ello la tiene la mente pensante del grupo como es Anders Vicktröm, guitarrista de la banda y la voz en estudio que sigue siendo magnífica como es la de Robert Ernlund. El disco tiene detalles grandiosos en coros y estribillos realmente bien hechos, pero claro, siempre existirán odiadores profesionales que por un par o tres temas de poco vuelo, tachan de malo todo el disco.

De hecho el disco empieza bien con Progenitors, un sonido de teclado envolviendo con un halo de misterio el tema, y el sonido de guitarra puro Treat. Los coros y estribillos no me parecen malos en absoluto, de hecho me parecen hechos desde el más absoluto de los talentos. El sonido que espero de ellos… ni más ni menos. Always have, always will sigue con sonido genuino de la banda, mucha melodía con los teclados decorando la habitación con gotas de clase y la guitarra percutiendo con un sonido más Hard pero solo hasta que llega el estribillo donde reinan con mano de hierro esta disciplina tan difícil en el mundo del Rock Melódico. Es simplemente fantástico como elaboran todas las voces en segundo plano con una melodía asombrosa pero sin perder ese sonido potente que trae consigo Anders en la guitarra. El tema es de quitarse el sombrero. Me gusta mucho.

Best of enemies tira más de sonido un poco más duro, y en general creo que ni desde la composición, ni desde la ejecución está a la altura del resto del disco. Cosa que si hace Rose of Jericho, un tema realmente brillante con arreglos en segundo plano en forma de teclas y acordes de guitarra que simplemente me parecen un lujo al alcance de pocos. Además el tema bellísimo con coros y estribillos deslumbrantes bien pensados, hechos para que cantes de forma simultanea mientras conduces o estás en tu habitación oyendo joyas como esta. El guitarrista vuelve a estar sensacional al igual que el trabajo del bajista y el batería. Si en directo Robert cantara así de bien… Hearthmarth city un tema donde Anders  no se queda quieto en ningún momento, otra vez caigo rendido ante el estribillo del tema que como hablábamos antes es la parte más difícil de un tema de AOR o Rock Melódico… un mal estribillo te arruina una buena canción y aquí luce sensacional. Creo que sinceramente esta banda está por encima de la media a la hora de practicar esta suerte del toreo… es como entrar a matar… si no lo haces bien, te arruina la corrida. Y no, no estoy hablando de sexo.treat.jpg

Creeps llega de repente, un tema muy eléctrico, rápido que te deja sin respiración donde la melodía la pone el guitarrista en vez del vocalista, lo que les hace quedar mal. En general el tema no me termina de enganchar. Build the love fue el tema elegido para dar a conocer el disco y a mí me parece de los mejores del disco. Suena sensacional desde su comienzo hasta que acaba de forma brillante. Es una oda al buenrollismo que debería imperar en el mundo y por desgracia no ocurre así. Es un tema que debo escuchar varias veces antes de pasar a la siguiente por la carga de positividad que me proporciona. No sabría decir si es el que más me gusta del disco porque los hay muy buenos pero tiene algo que no se descifrar que hace que nunca me canse de él. Desde los coros, hasta el trabajo impecable en segundo plano de Anders a la guitarra, y la voz de Robert que luce imperial. Es imposible sacarle pegas… pero hay de todo en esta vida… es mi opinión, que no el conocimiento el que habla…

Las teclas de Man Overboard son de un talento desmesurado, hasta que la guitarra y las voces entran para invitarnos a subirnos al tren de Treat para hacer tu trayecto más agradable. Aquí, al contrario del resto del disco, el desarrollo del tema está por encima del estribillo cosa extraña en ellos. No siempre se puede estar bien en todo. El estribillo arruina un poco el tema y es una lástima. Riptide vuelve al sonido de su joya del 2010, pudiendo haber sido el tema extra del disco publicado en Japón porque el tema resulta deslumbrante en todas las suertes de composición, ejecución y talento a la hora de componer… esto es exactamente lo que espero de Treat, ya que con temas así es imposible no caer rendidos a sus pies. Exageradamente bueno, como el solo de guitarra realizado desde la genialidad más absoluta. Temazo del copón. Tomorrow never comes es el medio tiempo hecho con la elegancia necesaria para sentirte orgulloso de pertenecer a este mundo del rock, lleno de sonidos reguetón, merengues y demás ruidos innecesarios. Cuando oigo temas así, no puedo evitar sentir un orgullo íntimo, secreto, que me hace felicitarme por haber elegido este estilo musical que tanto me hace disfrutar. All bets are off devuelve la carga de energía necesaria después de haber quedado hecho pedazos ante el medio tiempo anterior, y lo hace desde el ritmo endiablado que nos propone el grupo, pero que quizás vuelva a faltar esas gotas de talento en estribillos melódicos que aquí no brillan por ningún sitio. Y termina con Undefeated, un tema puro sonido Treat con teclas y guitarras marca de la casa. Es imposible no reconocerlos y eso en el océano de sonidos que nos hace navegar con tantas bandas que se parecen unas a otras es de agradecer. Y se despiden con un buen tema, amable pero contundente, otra joya de las varias que defiende el disco, porque este trabajo es como abrir el joyero de tu abuela, tiene piezas sorprendentes de gran valor, junto a bisutería que seguramente colecciona porque la tiene cariño y no por lo que vale.

En definitiva, si eres seguidor de la banda es imposible que no te guste este Tunguska, pero si eres un clon del crítico culinario Anton Ego de Ratatuille entonces seguramente encontrarás razones para dispararles por la espalda…

86%

Whizard

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