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139385.jpgClif Magness, productor, compositor y multi – instrumentista nos obsequió en 1995 con un trabajo inesperado para la corriente melódica, aquel maravilloso Solo, que endulzaba los paladares distorsionados por los fuertes maridajes musicales que a mediados de esa década irrumpieron victoriosos, fagocitando casi en su totalidad el AOR y el Hard Rock más comercial que hacía las veces de delirio para un sector de consumidores de amplitud en decadencia. Una obra guardada como oro en paño en la memoria colectiva de los nostálgicos de aquellos maravillosos años ochenta y que comprendía una colección de canciones que se fundían entre sí con el Lite AOR de autor, la música propiamente orientada a adultos, el Westcoast, el Pop ingenuo de los años noventa y la despreocupación por el peso de la gravedad. Así, pasó a ser una obra maestra, así se quedó eternamente con nosotros.

Cliff Magness consolidó su faceta como compositor facturando innumerables singles de éxito para ilustres artistas, más del Pop que del Rock, como por ejemplo las ídolos adolescentes AVRIL LAVIGNE o KELLY KLARCKSON, QUINCY JONES, JULIO IGLESIAS, así como, más cercanos a nuestro interés, STEVE PERRY, JACK WAGNER, ROBIN BECK, JAMES CHRISTIAN o JOE BONAMASSA.

Era difícil pensar que ante los réditos obtenidos, comerciales y de nominales galardones, este americano volviera a tener en cuenta a la legión de fans que congregó en su pasado, aquellos que más que demandar material nuevo, rezaban por él. Pues sí, era difícil pero por fin ha llegado la contestación a la plegaria.

Pensar que el tiempo, en veintitrés largos años, no haya curtido la piel o hecho callo en el corazón de cualquiera de los presentes, es, o ser demasiado optimista, o no haberse desviado del sendero de baldosas amarillas camino a Oz. En la actualidad, un gran número de artistas o grupos, han amoldado sus carreras a los momentos vigentes, endureciendo su esencia, en mayor o menor medida, acorde al presente nada fácil con el que tenemos que lidiar constantemente.

Y cierto es que, con el devenir del minutero y con la experiencia adquirida, con el aprendizaje y la adecuación del negocio musical, el señor Magness ha perdido parte de su inocencia, realizando un trabajo actual, sin dejar de mirar atrás, pero con mayor presencia de guitarras en vez de con teclados y programaciones de desenfado adolescente.

Tan cierto como que aquel que espere un Solo a día de hoy, necesitará despojarse parcialmente de la sombra del pasado, y acoger este LUCKY DOG con otros brazos, con esos que la perspectiva de sumar lustros entrega.

Ain´t No Way abre con potencia Hard moderna de resultados agradables y Don´t Look le sigue, algo más rebajada pero manteniendo el peso de las guitarras, en un corte que hará las delicias de los seguidores del tristemente fallecido BRETT WALKER.
Unbroken decelera brusca pero evocadoramente, en una balada hecha a medida para ganar la atención de los que pudieran renegar de su evolución. De CHICAGO a dejes SUPERTRAMP, sin perder compromiso, emociona.

Like You, recupera el protagonismo de las guitarras, dando una zancada hacia delante sin dejar de coger impulso con tres pasos atrás. Rock melódico de estribillo suave en detalles armónicos Beatles en las voces.

Love Needs A Heart, en compensación a la contribución de Magness en el último disco de ROBIN BECK, nos presenta a la querida vocalista, con un dueto, en un medio tiempo sencillo y atractivo que, poco a poco, va secuestrando nuestro deleite.

10_10_17_On-The-Beat-with-Grammy-winning-producer_drummer_guitarist_songwriter-Clif-Magness_1.jpg

Nobody But you, con su acústica y orquestación de cuerda inicial, acuna la voz de Cliff, en un tema de intimidad autoral que va creando cada vez mayor contrastes de atmósferas (precioso recurso de gaitas y teclados) entre estribillos y desarrollos.
Maybe, de nuevo en el romanticismo, reconforta con sus arreglos meditados y su estribillo ganador, otra balada de ensueño. Magness canta todo el disco como si le fuera el alma en ello, vamos, como debe ser cuando mimas cada detalle de tu creación, dejando patente un gran estado vocal e interpretativo. En el plano instrumental solo puedo quitarme el sombrero, dosificando, sin alardes innecesarios, los recursos necesarios para que cada tema respire y camine con autosuficiencia y con la cabeza bien alta.

Shout me devuelve a la joya de la corona de aquel lejano Solo, estableciendo paralelismos para mis sentidos, entre If We Can´t Do It y este cañonazo de AOR rebosante de coros irresistibles, guitarras desafiantes y actitud Hard. Perfecto.
Rain, otro corte intimista de menor fortuna, con armonía LENNON, resalta las dotes vocales del artista pero resulta insípido hasta que su explosión instrumental llama nuestra atención en el ecuador del tema.

All Over My Mind, con color DEF LEPPARD (maravillosos coros y guitarras) Slang y estribillo marca de la casa, muy moderno y refrescante, se manifiesta ideal para dedicarle unas cuantas escuchas seguidas y apreciar cada ornamento, que son muchos, y rendirse al talento demostrado.

My Heart cierra el disco de forma superlativa. Un tema nuevamente de intimidad necesaria en un cruce PAUL CARRACK, DARYL BRAITHWAITE (un gran olvidado) y la sutileza de la composición de los supervivientes melódicos de los años noventa.
Como bonus para la edición japonesa, Nobody But You en acústico, que como regalo, aunque no aporta nada nuevo, se agradece.

Una producción a la altura de las circunstancias y del artífice, equilibrada y realista, meditada y encauzada, moderna y merecida. La espera ha valido la pena y nos devuelve a un gran profesional que sabe separar sus negocios de su pasión. No lo dejes pasar.

76%

 

Jesús Alijo Lux

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