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descargaLos espacios de espera parecen haberse reducido a la hora de recibir material nuevo de parte de James Christian. Con HOUSE OF LORDS lleva años cumpliendo con la agenda de forma agilizada, una media de entre dos o tres años desde 2004. Su carrera en solitario, estrenada en 1994, no pudo comenzar de mejor forma, un Rude Awakening que supo a gloria. Nueve años después llegó su continuación Meet The Man, algo menos acertado que su precursor pero de buen sabor. Lay It All On Me en 2013, rescató la carrera en solista de este prolífico personaje, sin aportar mucha novedad, en un puñado de temas aceptables. En pleno 2018 vuelve a la carga, en un veinte de Mayo aún por llegar, con Craving. Rodeado, como suele ser habitual por James, de un elenco de músicos y compositores que dejan su impronta pareja a la labor del propio artista.

En primer lugar me ha llamado la atención la producción, de corte muy moderno y, viendo el nombre de Cliff Magnes en los créditos (icono del AOR en su esplendor, a día de hoy convertido en un facturador de temas con gancho para el grosor de estrellas adolescentes como AVRIL LAVIGNE, KELLY CLARKSON o incluso el último disco de la esposa de Christian, Robin Beck, que parecía más un ejercicio de composición a lo Peter Pan para la diva), entre otros, lo cual me hacía presagiar que la labor elegante de James iba a quedar en un segundo plano. Verdad a medias.

Otro tema, lógico, es que nuestro protagonista ya no posee el poderío vocal de antaño. Nunca me cansaré de decir que el tiempo pasa para todos inexorablemente, lo cual no es óbice para no presentar otras texturas, en manos de la madurez y la pericia, que puedan mantener con firmeza su legado. Y es en este punto donde veo el desequilibrio agrupado de todo lo expuesto: algunos temas quieren sonar tan modernos que pierden alma en composición y ofrenda mediática, siendo rellenados con una voz más pálida, menos elegante y con menor genio y figura en trazos generales, resultando un producto ligero que no hace justicia a la idea de la que partía.

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Mucha palabrería así que sometamos a análisis el disco.
Heaven Is A Place On Hell comienza con unos golpes de piano que me recuerdan a la banda sonora de Misión Imposible. Golpes que caen secos sobre acústicas que otorgan una sensación, en unión, de cierto lamento místico, sobre todo al estar mecidas por unos coros algo angelizados, cercanos al gregoriano. La cadencia de la voz principal me suena al Party Like A Rockstar de STRUM UND DRANG (¿?) en ciertos compases, cayendo en un estribillo enérgico, respetable.

Wild Boys, con la participación de Tommy Denander y su aséptica concepción de enredar temas directos, agrada en las partes necesarias, relegando a anodinas otras secciones de lucimiento superfluo. Un tema al que realmente, no sé si le falta o le sobra, pero que de buen seguro podría dar más de sí. Me quedo frío.

Craving fue el primer single elegido para presentarnos este álbum. Todos los instrumentos corren a cargo de Cliff Magness, exceptuando la batería de Josh Freese (G´N´R, THE OFFSPRING). Compositivamente es un escaparate de la generalidad que aborda Magness en la actualidad, con todos los elementos de predicción de estos temas y que suelen resultar intrascendentes en los circuitos más rockeros, pero que, dentro de la familiaridad que entregan a millones de teenagers, son correspondidos con inmediata adoración de canal YouTube. No digo que sea malo, quizás curioso escuchar en la voz de Christian una canción tan radiofónicamente coreable para un público que no conocerá de su dilatada carrera. De hecho es uno de los temas que más me ha gustado, donde todo está detalladamente trabajado pero en el que no puedo evitar hacer un karaoke mental con la voz de la ex esposa del frontman de NICKELBACK.

Jesus Wept es puro AOR atemporal. Sobresaliente en todos sus aspectos y con cierto embrujo SURVIVOR. Alessandro Del Vecchio a los teclados y Pete Alpenborg (DARK AGES) al bajo y guitarras de este cañonazo de melodías.
Noto diferencias en el tratamiento de la producción, de la batería principalmente, a lo largo del trabajo, resultando poco homogéneo el sonido en concepto. Supongo que lo que causa esta percepción será la partición en labores de producción que recae en manos del propio artista, el omnipresente Del Vecchio, Cliff Magness, Pete Alpenborg y Daniel Volpe.

World Of Possibilities nace como una oda romántica, acústica, con presencia fuerte del bajo, al estilo elegante de KING OF HEARTS. De hecho no me cuesta nada imaginar sus líneas vocales en la excelente garganta de Tommy Funderburck. Preciosa.
Sidewinder enlaza con la tradición HOUSE OF LORDS de sus primeros redondos. Desenfadada pero descafeinada, sin redondear un estribillo que demandaba más Hard Rock. Guitarras, bajos y teclados lanzados mayormente a la cara por Denander, con insuficiencia para golpearnos y noquear.

I Won´t Cry de leve corte Blues entretiene pero no pasa de ahí. Nuevamente Tommy monopoliza la sección instrumental, de altura eso sí.
If There´s A God más pastoral, con cierto débito a grupos como AMERICA en las cándidas voces y su colchón de acústicas cristalinas a medio camino del Folk y Country sin complicaciones.

Love Is The Answer de guitarras más presentes en sus estrofas, deja margen a que el vocalista juegue con diferentes armonías a capela, para enlazar un estribillo que, entre palmadas, oferta Góspel al servicio del AOR. Entretenido.

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Black Wasn´t Black se desmarca con potencia, más al estilo de su banda madre en la actualidad. Culpa de ello tendrán las guitarras de su compañero Jimi Bell, acostumbrado de sobra a este sonido y regalando un solo nada despreciable. La canción en sí no arroja mucha novedad, evidenciando que la voz de este mito adolece de la garra que poseía.
Amen cierra este trabajo de forma distinguida. Con belleza en sus arreglos, sin renunciar a la infinidad de recursos tecnológicos y demostrando que JAMES CHRISTIAN aún puede hacernos estremecer con temas de sosiego galante y composición madura. Un refugio de fe meditativa.

Grande el elenco de escritores musicales y su exitosa contribución a la causa: Tommy Denander (RADIOACTIVE, MICHAEL JACKSON, FERGIE FREDERIKSEN, IMPERA), Chris Pelcer (PETER CETERA, VAN ZANT, ROBIN BECK), Jimi Bell (HOUSE OF LORDS), Clif Magness (CELINE DION, STEVE PERRY, JACK WAGNER, JULIO IGLESIAS (¡!!!!!)) Alessandro Del Vecchio (JORN, VOODOO CIRCLE, HARDLINE, EDGE OF FOREVER), Richard Hymas (THE STOP, BEN WATERS), Charlie Mason (MILEY CIRUS, SARAH CONNOR, ROBIN BECK) y Jeff Kent, tristemente desaparecido, y autor unido a la familia LORDS – BECK – CHRISTIAN. Billy Seidman colabora con las acústicas complementarias a las de Christian.

Sin andarnos por las ramas para resumir este disco, debo decir que encuentra su momento como música de fondo para acompañar tareas cotidianas sin ánimo de agitación, pero que en el tú a tú íntimo, regala reposo sensorial de trazos minimalistas en selectos temas ambientales.

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Jesús Alijo Lux

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