HENRIK BANK “The Journey” 2016 (Gateway Music) Review.


descargaEs tan necesario, de cuando en cuando, renunciar a los desvelos que provoca la insaciable curiosidad de la pasión que te autodefine, que, la exploración de otros senderos, bajo la guía del buen gusto, se convierte en el tranquilizador reposo que vigoriza el relanzamiento a la elegida ventura. Indagar en géneros cercanos y, a la vez, tan distantes del hábito, refresca.

A veces cediendo a dejes menos voluptuosos, más conformes con el paladar tumultuoso, y otras, en las antípodas de este planteamiento, en el extremismo barbárico. Al menos así soy yo. Pero, ¿acaso no es la música un bálsamo para relajar o potenciar cada inquietud? Por eso me mantengo enamorado de ella, porque como dice la sapiencia popular, todo tiene su momento.

En esta ocasión me decanto por un relax que para muchos podría ser soporífero, para otros una mariconada, incluso una herejía para mi currículo metalero. Pero el Rock o la buena música en general, la concibo desde la simpleza de una guitarra acústica hasta el blastbeat más irrefrenable. Una vez más, así soy yo.

HENRIK BANK me era un perfecto desconocido hasta que ha llegado su cedé a mis manos. Danés de procedencia, sus influencias se sustentan en la vertiente del amor por la música americana, concretamente en el Country más cercano al Pop-Rock y que en Estados Unidos copa las listas de éxitos, tanto de emisoras locales como las de los colosos imperantes en la radio fórmula. Pero no todo queda ahí, ¡qué injusto sería acariciar tan sólo la superficie! Ese es mi trabajo ahora.

The Journey no es sino una compilación de canciones escritas a lo largo del tiempo (treinta años nada menos), sin pretensión alguna más allá de extrapolar vivencias personales, tan universales y comunes, que es difícil permanecer inmune a alguno de sus momentos. Grabado y producido en Nashville, cuna del sonido pretendido por el artista, supongo que la edición de este disco también viene impulsada por la gran acogida que recibió su anterior E.P. dos años atrás.

La calidez de su modulación en la voz remite cercanía y sentimiento en perfecta unión a los estilos a manejar y a la hora de manipular las emociones.

Suavemente nos introducimos en el particular viaje de Bank con A Good Thing Going On. Pop Rock suficientemente grácil como para ni avasallar ni adormecer, en sintonía con el country comercial por bandera y su inseparable Steel guitar como escudero. Un tema nacido para ganar con un estribillo que es apuesta segura.

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Why, medio tiempo más cercano aun al Pop, no rasga sus vestiduras a la hora de entregar detalles propios del Westcoast en una instrumentación remarcable.
En Daddys Eyes mi satisfacción es recompensada con el encanto que me produce emparentar el tema con el infravalorado Because They Can de los rubiales NELSON. Disco inesperado en su momento y que, con la sabiduría que otorgan las canas, es necesario para sentir. Misma sensación con Need You Tonight y You By My Side que encandilan desde el segundo uno. El cortejo de tan dulce voz y su expresividad tan refinada, fructifica en el resultado que buscaba mi estrés continuo: soñar. Estrofas y estribillos de enlace de luna de miel eterna entre las distinguidas exploraciones musicales, enmarcadas, una vez más, reitero, en el Country Rock ligero de dosificado albedrío narcisista (orquestaciones, coros de alta gama, regusto al Rock Melódico, nítidas guitarras y ritmos alternantes incluidos). A estas alturas satisfecho, y más cuando establezco paralelismos en mi subconsciente con otro de los discos malditos del AOR, el Still Be de TOYS OF JOY que a mí, personalmente me fascina.

Don´t Believe In Yesterday suena bien pero no es mi estilo, demasiado Pop. Y aunque me sorprende la incursión reggae, no consigo sentirme cómodo al haberme creído ya instalado en una zona de confort revisitada.

Con Life Is Just What You Do, de cariz New Soul, se aleja suavemente de la fuente original de la que emana el alma del disco, resultando tremendamente comercial, un hit en potencia. Un soplo de aire fresco bastante más certero en esta ocasión.
So Many Things Undone, balada revienta charts décadas atrás, podría confundirse tranquilamente con una composición del mismísimo Desmond Child. Sobran los adjetivos si comprendes lo que esto implica.

Más centrada en el cómputo general, Honey I Know cuelga el cartel de “apto para todos los públicos” en una canción muy en la onda de Keith Urban, de la misma forma que In My Heart lo haría con la de Garth Brooks. En clave de balada de modern cowboy esta última me embriaga. Magia.

El derrotero más calmado prosigue en Love For Today, con un colchón de coros femeninos al más puro estilo de colorida coral comunitaria americana. La detallada base instrumental de órgano, pianos, guitarras y sección rítmica, elevan un estribillo hecho para cruzar por entre medias de tu corazón, sin tan siquiera preguntar.
Sin retirarse su sombrero tejano y con influjo Lite AOR, tan en boga por multitud de solistas en la década de los noventa, en la última centuria del difunto milenio pasado, Stay Another Night se nos antoja placentera.descarga

Con aroma Blues, con elegancia Soul, con raíz puramente americana y abandonando cualquier expectativa de cambios forzados, nos seguimos acercando al final de la obra, de puntillas, con la elegancia y el sigilo de un gato. I Would Still Hold On To Your Heart, de interpretación Paul Carrack no se amontona en este baúl de esencias en reposo.
Con un elegante vestido negro de distinguido porte y bañándose en luz de luna, sosteniendo su esbelta figura aferrándose al brazo de un piano de erguido esmoquin Casablanca, jadeando tonalidad Crooner, She susurra en mi cuello y excita mi melancolía. Terciopelo de notas azules en Martini dry, con unas gotas de romanticismo amargo. Broche de oro en el salón de baile. Silencio, oscuridad, hemos llegado.
No busques aquí nada más allá de la banda sonora, enormemente conmovedora, de la vida de un estupendo transmisor que nació lejos del lugar donde su alma moraba realmente.

Poco puedo decir de unos créditos de infarto a nivel instrumental, con un desfile de músicos que han tallado su leyenda con iconos del nivel de MARK KNOPFLER, ORIANTHI, MICHAEL MACDONALD, KEITH URBAN, RASCAL FLATTS o JOE COCKER solo por mencionar unos pocos, en una lista que ocuparía el tamaño de esta reseña.

Hazte un favor, desconecta. Empieza con The Journey.

82%

Jesús Alijo Lux

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