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Antecedentes:

Johan Kihlberg aka J.K. Impera es el batería y fundador de la banda IMPERA. Junto a él militan en sus filas, ni más ni menos que Tommy Denander y Matti Alfonzetti (ahora ya lees con más intriga ¿eh?), reclamos indiscutibles para cualquier amante de lo melódico. Tres trabajos bastante decentes les representan.

Atenuantes:

La necesidad de elevar tu voz para acallar las inquietudes, y traducir, en tus propias palabras, los años de asimilación de influencias, el aprendizaje continuo y la admiración imperecedera hacia los precursores. De estas, reconoce su amor el sueco por las bandas sonoras cinematográficas, el hard rock y un popurrí de artistas tan variado como interesante: KISS, THE BEATLES, ABBA, SIMPLE MINDS, KRAFTWERK, HUMAN LEAGUE por mencionar unos pocos.

Exposición:

Marcarse un disco que colme las exigencias para con uno mismo y que mantenga la reputación adquirida. Añadir al proceso, composición y selección de temas, a un núcleo principal y competente, para después sazonarlo a gusto con sabrosas colaboraciones. Esta tarea ha recaído en sus amigos Mick Devine vocalista de SEVEN, Lars Chriss (guitarrista, productor, mezclas a la par que máximo escudero) de los metaleros progresivos LION´S SHARE y su compañero en Impera Mats Vassfjord (220 VOLT) al bajo.

Resultado:

La portada ya causa efecto con su poderosa ilustración de rendición al celuloide espacial. Y así, con una introducción propia de la productora de una superproducción para la pantalla gigante, Prelude, comienza la sesión. That´s The Way Life Goes en la voz de Nils Patrik Johansson (ASTRAL DOORS, LION´S SHARE, ex CIVIL WAR) y los explícitos cortes de guitarra en cesión a un holograma de teclados, cobra símil de tintes sinfónicos. Un puente algo más cercano al metal tradicional cede paso a un marcado estribillo lleno de garra y sin demasiada floritura. Un tema corriente pero capaz.

Tras los veinte segundos de teclados sinfónicos, rueda Fear con sus aires retro new wave y la portentosa voz de Mick Devine llenando de elegancia. En el estribillo repite Nils con su gruñón tono, mal encarando cada sílaba y siendo replicado por unos coros nítidos, de escuela pública de AOR. Súbitamente el tema se rompe en otra caminata sinfónica en clave de título de crédito. Como si entrara durante unos segundos, y escapase de un armario con conexión a Narnia, me planto anonadado ante un solo simplista, que nos regresa al desarrollo estándar del tema.

Falling podría pasar por un tema de Jorn Lande. Siendo más preciso de su época Out To Every Nation, con la diferencia (abismal) de la delicada voz de Michael J Scott en contraposición a la hercúlea garganta del noruego. Un tema que desprende quebranto, pero que, como “snob” masoquista, me engancha a su gélida distinción.
AOR en estado puro en The End Of The Road y su decoro de musicalidad concentrada. Mick Devine borda la exposición de un escaparate de suculentas viandas sonoras.
¡Cómo no íbamos a escuchar un disco sueco repleto de colaboraciones sin el siempre requerido GÖRAN EDMAN (podría rellenar toda esta reseña con su actividad curricular…si no lo conoces esto no es lo tuyo.)! Su poderío armónico es admirable, prestando su abusivo timbre de emociones a un tema que mezcla el westcoast con el AOR escandinavo, el pop a la ABBA y el art rock de la persistente onda de teclados que explotaron desde el preludio de este disco. Monumental Just A Conversation.

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Dos temas, el séptimo siguiendo el orden, y el décimo, a modo de cierre. Dos temas interpretados por Nigel Bailey (BAILEY). Dos temas que se fundamentan en la imperativa necesidad de subirse por unos minutos a los zapatos de un dios, pretender ser JOURNEY. Dos temas que, en la voz de Bailey, no dejan de rememorar a Steve Perry, en medida de lo posible y desafiando a las odiosas comparaciones. The Right Stuff es una extensión del sonido Frontiers (disco). Teclados, solo y calco en los malabarismos de los dejes vocales. Por el contrario It´s A Revolution podría ser un descarte de los tres últimos redondos de los de Schon.

Michael Sadler (SAGA), adorado por Kihlberg, cumple el deseo del batería poniendo voz a Why Does She Care. Me recuerda, inmediatamente, al hard rock melódico sueco de aspiración progresiva en los momentos más accesibles de CLOCKWISE (banda en la que militaron varios miembros de EUROPE). Sus primeros movimientos son fríos a la par que atractivos. Su puente insulso, prefabricado a merced del calzador. Pero el estribillo…El estribillo es espirituoso. Sin intención de diluirse en el paladar menos conformista, acentúa su matiz de estirpe.

I Am I nos devuelve a un Devine refractario. El roce hace el cariño, y la muestra es evidente en esta ofrenda AOR, de perfume popero, que rezuma aprendizaje Denander por los cuatro costados, en especial de sus discos con PRISONER. La guinda del pastel la pone uno de esos solos bizarramente exquisitos que hacen irresistible a Mattías IA. Ekluhnd (FREAK KITCHEN).

Conclusión:

Realmente entretenido en general aunque algo disperso en tramos específicos, pero, ¿quién se levanta del mismo humor todos los días? Yo no, y doy gracias por ello, así es más fácil dejarse llevar por un cartel astronómico que, como mínimo, merece atención.

73%

Jesús Alijo Lux

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