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SnakeKing-PrintCover_loSeguro que todos recordáis los discos que sacaron en su momento Andy Taylor, guitarrista de Duran Duran, o Roger Daltrey de los Who… por sacar dos ejemplos… discos de puro AOR bien hecho, con unas dosis de talento insospechado viendo del estilo musical del que venían… ejemplos hay muchos… Emppu Vuorinen guitarra de Nightwish sacando discos con Brother Firetribe que nada tiene que ver con su estilo habitual, o uno de los mejores discos de AOR de los últimos años, como The Magnificent, parida por Torsti Spoof de Leverage que en nada se parece al Rock Melódico… Digo esto porque a veces, músicos que se dedican a hacer un tipo de estilo musical, de repente, cogen el timón del barco, ese con muchos joystick pegados a su rueda, y deciden dar un giro de 180 grados… a algunos les sale bien, como por ejemplo a Gary Moore que decidió que el estilo musical que realmente le gustaba tocar era el blues, y no el Rock duro con el que se había consagrado… cosa que personalmente jamás le perdone… tengo 5 cd´s de él, a cada cual más bueno, siempre desde el sonido con el que me enamoró. Y el blues no es uno de ellos…

Y ahora llega uno de mis ídolos de juventud, ese que sacó uno de los mejores discos de la historia como el Rock of life, incluso el TOA era bastante decente, y decide, como Gary Moore en su momento, traer un disco que ninguno de sus seguidores pedíamos… un disco del blues más ancestral que podíamos imaginar… supongo que alguien con una carrera como la suya, músico de éxito, actor de Hollywood, puede hacer lo que le dé la gana realmente, solo faltaba… pero un artista que vende sus discos, muchas veces solo porque se llama Rick Springfield, que seguro alguno llegará y lo comprará sin oírlo, solo porque el bueno de Rick saca algo nuevo.. Pues… perdonadme… pero a mí me ha decepcionado profundamente… al menos, titula el disco como algo que nos informe que has cambiado la etiqueta, que los tiempos que corren no están para tirar nuestro dinero. Él se escuda en que en sus conciertos, la gente se divierte mucho con este estilo en directo… en fin.

Y dicho lo cual, aquellos que disfruten con este estilo musical, están de enhorabuena, porque como es evidente, el disco está muy bien hecho. Se ha rodeado de muy buenos músicos, gente que sabe lo que hace a cada momento e incluso se permite mezclar estilos como ha querido… siempre desde la brillantez que caracteriza cada disco de Rick… Land of the blind podría haber formado parte de cualquier corte del disco de Bruce Springsteen, llamado The River, porque si os fijáis, casi canta igual. The devil that you know ya pasa a ser un tema apropiado en la banda sonora de Crossroads del Karate Kid, Ralph Macchio, con su armónica interpretada por el negrito cuyo nombre no recuerdo. Puro Blues de Nueva Orleans, con olor a carnaval y Mardigras. Al igual que Little demon, con ciertos aromas importados del Missisipi, con sonido de trompetas, corriendo la carrera en paralelo a las guitarras en ocasiones acústicas, y dejando las eléctricas solo para adornar en segundo plano. Lo que si sigue intactas, son las facultades vocales del bueno de Rick Springfield, un color de voz que ha resistido firmemente el paso de los años. Sigue siendo buenísimo… Judas Tree es puro blues, ese aroma de gambas estilo Canjún cocinado en la cuna del sonido más Blues, con buenas guitarras estilo BB King, al igual que Jesus was an atheist, que parece sacada del French Quarter, el barrio colonial que atraviesa la turística Bourbon Street.

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The snake King dando título al álbum es mas de los mismo, con músicos tremendos, buena ejecución vocal de un estilo que jamás me llegará al corazón a pesar del esfuerzo de años de intentarlo. Y eso que es la menos blusera del disco. God don´t care que esta disfrazada de falso directo llega a conseguir que le preste atención, más que nada por la calidad vocal del personaje. Suena a viejo rock and roll, música de los sesenta que dejaron impronta a nuestros abuelos. The voodoo house es un paseo por la vieja Luisiana, en la desembocadura del Missisipi, con ese cilindro en el dedo que da el sonido típico a este particular estilo musical. Buenos coros, se acerca por un momento al viejo sonido de Rick, de hecho es posible que sea mi tema favorito del disco.

Suicide manifesto es sonido del Baton Rouge, capital del estado de New Orleans, donde casi en cada esquina puedes encontrar músicos callejeros interpretando temas así. Blues for the disillusioned como su título deja entrever es algo estilo blues, servido en cocktail mezclado con el rock más acústico. No está mal. Santa is an anagram es un rock and roll de época servido al estilo de Jerry Lee Lewis, suena por toneladas a su legendario Great balls of fire, y por último el tema Orpheus in the underworld que suena al Rick de casi siempre, donde la voz supera en varios cuerpos al sonido instrumental.

Es innegable el talento que tiene este hombre para cantar. Cuando quiere, es capaz de calmar las aguas con solo levantar un brazo, de alterar los sentidos de cualquier mamífero con solo subir dos octavas su tono vocal, es capaz de muchas cosas como gran artista que es… solo que en lo que a mí respecta, siguiendo en este estilo musical… que conmigo no cuente.

65%

Whizard

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