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PC69_headstrong_COVEREsta es la típica banda que llevas oyendo miles de años y aun así, te sigue gustando cuando llega la hora de escuchar algún nuevo trabajo de ellos. Precisamente este disco es para conmemorar su 30 aniversario, cosa nada fácil de conseguir en los tiempos que corren. Y la verdad es que no soy un seguidor incondicional de la banda, de esos que se compran todos sus discos o camisetas, pero debo reconocer que hay que hacer un gran esfuerzo de memoria para acordarse de algún disco mediocre de estos chicos. Y este disco es sencillamente sensacional. Brilla a gran altura. Parece que beben en el manantial de la eterna juventud, porque no han perdido la chispa que siempre les ha acompañado. El gran front man David Readman lidera la parte vocal, el legendario bajista y productor Denis Ward y los guitarras Alfred Koffler y para mí el más conocido Uwe Reitenauer por sus trabajos en Place Vendome y Chris Schmidt a la batería. Si lo piensas fríamente, son todos unos músicos brillantes, por lo que es difícil que salga un mal trabajo cuando los juntas a hacer un disco. 
Temas como We bow to none son para disfrutar a todo volumen… y de repente me pongo a pensar… ¿esto no lo he oído yo antes? Y claro es imposible no acordarse de los discos de Alcatrazz con el legendario Graham Bonnet porque la similitud vocal es incontestable. Musicalmente no tienen nada que ver, pero si os fijáis, es imposible no recordar al gran Graham. Buen tema que sin embargo palidece ante Walls come down, además de sonar como adelanto con video incluido, es sensacional, con unos estribillos fantásticos. Las guitarras podrían sonar como cualquier disco de Ozzy, lo que viniendo de mí, es todo un elogio… creedme. Si no es el mejor tema del disco, poco le falta. No me extraña que sea uno de los temas de adelanto.

Unite and divide con sobreexposición de David Readman, donde levanta la voz en numerosas ocasiones, siempre con acierto. El estribillo no me termina de convencer, me corta un poco el rollo. Parece fuera de sitio en un tema notable. No more fear es otro de mis temas favoritos del disco, hay que reconocer que a Pink Cream 69 se les reconoce enseguida. Tienen esa fascinante mezcla de banda cañera, recubierta de guante de seda, sobre todo en partes melódicas y estribillos pegadizos. Es algo así como las gimnastas de la Alemania Oriental de la película Top Secret, no sé si recordáis.  
Man of sorrow empieza como un medio tiempo al uso, pero en realidad es un engaño. A medio camino nos devuelve esa fuerza característica de la banda, con arreglos por todas partes, guitarras en segundo plano, coros al fondo del pasillo que si te fijas, podrás degustar. El estribillo esta vez sí, esta vez es sobresaliente, bien pensado, con una calidad asombrosa. Temazo. El solo de guitarra es primera división. Path of destiny es un tema que te arrolla desde la primera vez que lo escuchas. Es como en esos dibujos Disney donde abren una puerta y se caen encima de ti cientos de cosas… Tema repleto de fuerza, Readman canta con una fuerza tan descomunal que te podría secar el pelo a metros de distancia de ti. Las guitarras es otra cosa que siempre me enamoró de esta banda. Uwe es de mis guitarras favoritos de siempre, no solo por su virtuosidad, que la tiene, sino por el tono de distorsión que siempre mete en cada uno de sus temas que es justo el que a mí me gusta. Un crack el señor Reitenauer.

Vargant of the night esta vez sí, es el medio tiempo con el que disfrutar cuando el que canta tiene el talento necesario para impresionar al grupo que se arremolina alrededor de él en cualquier parque, a los mandos de una guitarra con el que enamorar a las jovencitas impresionables. Siempre disfruto mucho de los medios tiempos que tanto se prodigan en el mundo del rock, creo que nos hacen a todos mejores personas. Otro solo de guitarra venido de otra galaxia para decorar un cuadro que brilla con luz propia.  

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Bloodsucker otro trallazo tremendo directo al mentón, pero en vez de llevar un guante de boxeo, lo hace con guante de seda acariciando suavemente tus oídos. No sé si disfruto más con el sonido devastador de las guitarras, o con la fuerza de este vocalista de nivel superior. Otra vez digo que podría estar en cualquier disco de Ozzy. Es innegable el estilo, lo que me hace disfrutar por partida doble. El estribillo y los coros deslumbrantes. Whistleblower el vocalista cambia de registro, vuelve a parecerse al gran Graham Bonnet, lo cual tampoco me parece mal. Esas guitarras que me hacen subir el volumen hasta niveles peligrosos para la salud, sobrepasan mis niveles de adrenalina, provocan en mi cerebro toneladas de satisfacción ante lo que estoy escuchando. Es posible que este sea uno de mis discos favoritos de este año, y estoy seguro que han sacado este disco sin la pretensión de alcanzar los Top mundiales de nadie, pero debo decir que el estilo en el que se mueve esta banda es de mis favoritos.  
The other man cierra el disco y siempre son tristes las despedidas. Ves alejarse la ciudad donde has pasado momentos de felicidad y eso siempre provoca melancolía. Es un medio tiempo pausado, bien cantado, con sonidos acústicos y estribillos repletos de coros bien ejecutados. No os voy a engañar, esta banda siempre me ha gustado, no recuerdo un mal disco de ellos, lo que dice mucho de esta banda. Se lo curran. Y con este se lo han vuelto a trabajar, han vuelto a sentarse a diseñar  diez temas con una clase magistral, un sonido demoledor para oír a volumen insano, en resumen un disco que debes poseer, disfrutar y compartir. Una pura delicia… 

   85% 

Whizard 

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