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untitledNo os voy a engañar, totalmente olvidados tenía a Quiet Riot, una de las bandas abanderadas del Hard Rock, y que en cuanto dices su nombre auténticos himnos vienen a la cabeza.

Poco hay que decir sobre su primera historia, conocidísima y exitosa, pero sí mencionar que tras la muerte en 2007 del alma de Quiet Riot, Kevin DuBrow, y gracias a Frankie Banali, batería, Chuck Wright, bajo, ambos de la vieja guardia, y Alex Grossi, guitarra, la banda sigue viva.

Vivita y coleando, y de la que se habla muchísimo tras la incorporación como cantante de James Durbin, que al entrar en la banda, creó su polémica, tanto por su edad, mucho más joven, como por su procedencia, de un famoso reality televisivo que busca talentos. La polémica, es innato en el ser humano, es buena porque hace que se hable, y eso te da fama y, al menos, una oportunidad.

Una oportunidad que desde nuestro punto de vista han sabido aprovechar, no dándose por vencidos con la primera idea de Road Rage tenían en la cabeza, el que tenían ya grabado con su anterior cantante, y dándole una vuelta para aprovechar el fichaje, y terminar haciendo un gran disco de Hard Rock clásico, puro ochenta, que hace que no pares de mover la cabeza, o mover el pie, en casi la totalidad del disco.

Can’t Get Enough. Dejemos que se presente el nuevo, el cantante. El peso de la canción lo lleva él, es el gran protagonista del tema, y ya se ve que podrá con la presión de ser el «líder» de, nada más y nada menos, de Quiet Riot. Trabaja en un rango de voz altísimo y demuestra que vale para esto. Temazo para empezar el disco. Somos los de siempre pero con savia nueva. A por todas!.

Getaway. Un comienzo a lo rollo indio, que despista, para llegar, menos mal, a otro tema con estructura hard rockera. Destaca una gran línea de bajo durante toda la canción.

Roll This Joint. Un gran riff durante toda la canción, acompañado de una gran base rítmica, para acabar, al final aumentando la velocidad y terminar en todo lo alto. Buenísimo!

Freak Flag. Dos partes muy diferenciadas tiene la canción, estrofas lentas, y un estribillo distinto a ellas, y más rápido. También tiene el típico parón antes del solo para acabar machacando, una y otra vez, el estribillo.

Wasted. Otra lección de Hard Rock, otro estribillo para que todo el mundo cante con ellos, a modo diálogo, y el riff de guitarra, súper jevi y sencillo, para dar protagonismo a las voces.

Still Wild. Un medio tiempo que, siento decirlo, se me atraganta, y no solo porque dure muchísimo. Tiene como atractivo que el solo se hace con la guitarra en limpio, sin efectos, quizás un pequeño eco, lo que la hace tener cierta originalidad.

Make A Way. Otra pequeña decepción, prometen mucho las estrofas, y la base rítmica, es buenísima, pero el estribillo no hace que la canción explote. El toque distinto, la armónica.

Quiet-Riot-Joe-Tamel

Renegades. Volvemos a la carga. Riff poderoso, acompañado de una buena base rítmica para desembocar en unas estrofas maravillosas, gran melodía tiene esta canción. Otro estribillo pegadizo, coral y enérgico. Y el solo, más la base rítmica que acompaña, ochenta total, me recuerda a la vieja, y tan añorada, época. Creo que es la mejor canción del disco, por lo menos la que más me gusta.

The Road. La balada, con la típica estructura de las power baladas. Protagonismo para la voz, fuerte y con carisma, y detrás la banda, más comedida pero, a la vez, contundente.

Shame. Este es el otro tema que me deja un poco parado. Es repetitivo y machacón, no me dice gran cosa, no tiene ningún cambio, estribillo con fuerza. Salvemos la base rítmica, está bien.

Knock Em Down. Para acabar volvemos con lo que mejor saben hacer, base rítmica rápida, riffs de guitarra, parones y estribillos para cantar. Con la originalidad de que puede tener cierto toque funk, tanto por el riff del principio, como por la línea del bajo, buenísima.

Quiet Riot siguen vivos y pateando culos. Trasmiten energía, fuerza, y… Rock. Nadie puede negar que emanan Hard Rock ochentero por los cuatro costados. Estoy seguro de que el gran Kevin DuBrow, allá donde esté dará el visto bueno, tanto por al trabajo realizado, como por su heredero. Banali y sus huestes han hecho un buen trabajo.

70%

Ape Navarro

ape