La Fuerza y el Alma del acústico.

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Ir a un bolo acústico tiene unas ventajas que no puedes ver en un concierto “oficial”, eléctrico. Es algo poco habitual, novedoso, acercan al músico al público, y suelen ser como la hora de la verdad, no hay trampa ni cartón y lo que ves es lo que hay. También puedes hacer cosas diferentes, como el poder llevarte a la familia al Rock, algo que siempre los pequeños de la casa quieren hacer y que no siempre se puede. Hoy sí, hoy todos somos rockeros en activo!!!!

La crónica de hoy va de como un grupo como Eclipse, cuyas características principales son la velocidad, la potencia de sus baterías y guitarras, deciden arriesgar y regalarnos una velada de ROCK, con mayúsculas, en acústico, y demostrarnos que esto de la música, y en realidad, cualquier faceta de la vida, no es el formato, si no las ganas, y el amor, que le pongas a lo que haces.

Salieron al escenario armados únicamente con sus guitarras acústicas, cierta timidez y, a la vez, sorpresa. Su mensaje de bienvenida, y sus caras, me hicieron pensar que realmente para ellos había sido una sorpresa una acogida tan “numerosa” y cariñosa. Dieron las gracias, mandaron un mensaje de cariño a España, nos quieren mucho, y también dijeron que esperaban realizar un buen show ya que era la primera vez que hacían algo como ésto.
Comenzaron a sonar los riffs de I Don´t Wanna Say I´m Sorry, tema que abre su último disco, Armagedonnize, y desde el primer segundo nos dimos cuenta de que esta noche iba a ser especial, y no solo porque el concierto era distinto, acústico, si no porque la sintonía entre la banda y el público también era mágica, más cercana y cálida que en sus anteriores bolos en la capital. Una gran ovación, unas sonrisas de oreja a oreja, tanto de Martensson como de Henriksson, y se acabaron los nervios ¡Hala!, a disfrutar todos, los que estaban encima de las tablas como los que estábamos enfrente.

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Million Miles Away, To Mend a Broken Heart y Blood Enemies, sonaron después, y tengo que decir, que realmente heavies. La labor de Magnus, como guitarra principal, es maravillosa, técnicamente, y con mis cortas entendederas, es muy bueno, mantiene la velocidad en los temas, y además tiene, como dirían los flamencos, duende, no todo es técnica y velocidad, tiene sentimiento, cariño en lo que hace, y eso lo transmite a lo demás. ¿Y qué voy a decir de Erik Martensson?’¡¡¡¡Madre mía!!!! es un punto y aparte. Es guitarrista, se nota en las rítmicas, cuando no las hacían los dos, aguantaba perfectamente la canción. También es cantante, ¡¡¡y vaya cantante!!! lo que ha mejorado, como abre la boca y baja esa mandíbula para que el aire salga por su boca como notas musicales ejecutadas de manera magistral.
Un pequeño parón que aprovechó Erik para comentarnos lo que sería la gran noticia, y positiva, de la jornada, que ya están trabajando, y grabando, lo que será el nuevo disco de Eclipse, que saldrá en marzo, y si no le entendí mal, que será el mejor disco de Eclipse hasta la fecha, el más rápido y heavy. Y acto seguido, nos obsequiaron con un perla de lo que será su próximo trabajo, un tema que entendí que se llama Down To Eden, disculpad si me equivoco, pero mi oído inglés es un poco duro. Tampoco puedo deciros cómo suena el tema, es Eclipse, sin duda, pero creo que hay que esperar a escucharlo cerrado para tener una opinión sobre él.
Y resulta que el señor Erik Martensson no solo trabaja para Eclipse, su banda. También es compositor, productor, vamos, el Cervantes del Rock, de otra mucha gente, Demostró lo bueno que es y el nombre que tiene ya en el mundillo, tocando temas, que, por cierto, sonaron espectaculares, y contando anécdotas, de otros trabajos para grandes estrellas de nuestro rollo rockero. Sonaron, Heaven Call Your Name y Everybody´s Got A Broken Heart, del disco que hizo en 2012 para Jimi Jamison, Never Too Late. Por cierto, de Jimi Jamison comentó que era una gran persona, con un gran talento, y que cuando escuchaba las canciones en directo de su boca, se daba cuenta de lo grande que era y los pequeños que somos los demás.
A continuación, le tocó el turno a su trabajo Nordic Union, con Ronnie Atkins, y tras otras bellas palabras hacía él, ejecutaron Hypocrisy y When Death Is Calling, tocadas con la misma mala leche que si las estuviera cantando el mismísmo Atkins.

Y después le tocó el turno a W.E.T, y no solo tocando Learn To Live Again, la canción favorita de Erik, ¡¡y la mía!! y Comes Down Like Rain. También contó como empezó el grupo, con una llamada de Jeff Scott Soto en la que le proponía trabajar juntos. ¿¿¿Cómo???, ¿qué me llama el put… Soto y quiere tocar conmigo?

Retomamos el guión y volvemos a oír sonar a Eclipse, con los temas, Runaways y The Storm, para que después Erik empezara a hablar de las influencias. La persona que más le ha influido es un tal Joey Tempest, y tras mencionar que uno de los discos favoritos de Europe es Prisoners in Paradise, tocaron, con la ayuda de todos, el tema que da nombre a ese disco.
A partir de ahí todo era como quién estaba en una quedada de amigos, una jam session. ¿Por qué? porque los músicos estaban totalmente entregados, relajados. Empezaron soltándose, mientras decían que se acercaba el final, con un tema de esos que enseñan en las escuelas, suecas, por su puesto, en España estamos a años luz de ese tipo de enseñanzas. Continuaron con un guiño, creo recordar que a la sintonía de la pantera rosa, y con un tema algo famosete llamado Everything´s gonna be alright. La sintonía era tal que al tocar Magnus los primeros acordes de Love Ain´t No Stranger, de Whitesnake, el público comenzó a cantar, obligando a Erik que entrara al son y al tempo que el público había marcado al empezar ellos la canción. Ellos, y nosotros, todos, lo estábamos flipando.

La noche ya era maravillosa, pero decidieron acabarla tocando About To Break y Battlegrounds, un cañón de tema para acabar. Sin más, y con unas birritas, se fueron al camerino.

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Tras unos minutos, y sin que el público insistiera mucho, volvieron, para preguntar qué queríamos escuchar. Wide Open fue lo que coreó el público, ¿seguro? dijeron ellos, añadiendo que nunca la han tocado en acústico. Y allá fueron, da igual cómo sonara, que fue bien. Unas dudas más para ver qué sonaba, algún riff que otro sonó, hasta que decidieron acabar con Summer of ’69, de Bryan Adams, y You Shook Me All Night Long, de AD/DC. Un final por todo lo alto, solo faltaron los cañones de For Those About To Rock.

Una noche maravillosa, tanto a nivel musical, como de espectáculo. Tanto Magnus como Erik han demostrado, sobre todo éste último, que el rock nunca morirá, y que con gente tan joven, con tanto talento y con tanto Rock en sus venas, tenemos años de buena música garantizados. Además, que mis hijas hayan podido acompañarme, ver sus caras, y tener foto de ellas con la banda, ha hecho que la noche del viernes del 18 de noviembre de 2016 sea como una de las mejores de mi vida.

Rock On!!!!

I Don´t Wanna Say I´m Sorry.
Million Miles Away.
To Mend A Break Heart.
Blood Enemies.
Down To Eden. (Canción Nueva-Título de la canción aproximado)
Heaven Call Your Name. (Jimi Jamison)
Everybody´s Got A Broken Heart (Jimi Jamison)
Hypocrisy. (Nordic Union)
When Death Is Calling. (Nordic Union)
Learn To Live Again (W.E.T)
Comes Down Like Rain (W.E.T)
Runaways.
The Storm.
Prisoners Of Paradise (Europe)
Love Ain´t No Stranger (Whitesnake)
About To Break.
Battlegrounds.
Wide Open.

Summer Of ’69 (Bryan Adams)
You Shook Me All Night Long (AD/DC)

Crónica: Ape Navarro y  Alicia Albertos

Fotos: Raúl Blanco