pretty_maids_kingmaker_cover-jpgSe presenta ante nuestras orejas el nuevo disco de una de mis bandas favoritas, Pretty Maids, una banda que nunca tuvo esa suerte que hay que tener para llegar a ser una de las grandes y conseguir el éxito, que sin duda, por creatividad, ejecución, y tiempo en escena, merecen, y creo que soy objetivo. Pretty Maids siempre se han distinguido por presentar un equilibrio perfecto entre un heavy fuerte y directo y un Hard Rock más comercial. La fuerza la vemos en la base rítmica, creo que ahora tienen al mejor batería y bajo que han tenido nunca, y si no son los mejores, los que sí mejor entienden a los padres de la criatura y que están en la banda desde sus orígenes, Hammer y Atkins. Otra muestra de su fuerza la vemos en las guitarras, riffs super duros y, a la vez, pegadizos. Las partes más blanditas y comerciales las vemos sobre todo en las melodías, los teclados y las voces. Voces, y tampoco me lo podéis negar, que no cantan, interpretan, y lo mismo se llenan de rabia y fuerza, como de ternura y melodía. ¿Qué esperamos, entonces, de un disco de Pretty Maids? ¿Qué tiene dentro de sus tripas Kingmaker, el nuevo disco que saldrá el 04 de noviembre? Pues ves lo que cualquier fan de los Maids busca y lo que siempre han practicado. Sus tripas vomitan fuerza, rabia, melodías.

Tiene un gran peso la base rítmica, que siempre debe acompañar a esos potentes riffs, y a la vez, pegadizos. Y también despide unas grandes voces, voces a veces rabiosas, a veces dulces, y que serán, como siempre, junto a los riffs, los grandes protagonistas. When God Took a Day Off da comienzo al disco. Tras una introducción con rollo un poco apocalíptico, se oyen unos monjes en un coro, para mí toda una declaración de intenciones, comienza una batería fuerte y un riff de la casa, que dan pie a la primera estrofa del disco, en la que Atkins, nos canta de manera pausada y tranquila. Eso será sólo al principio, ya que, poco a poco, la canción se va cargando de rabia para decirnos, una vez más, así nos lo vienen diciendo últimamente, que este mundo no va nada bien. El tema acaba con el coro monacal con el que creo han sabido trasmitir el mensaje de miedo y terror que se está viviendo, qué miedito… El segundo tema del disco, y que le da nombre, Kingmaker, empieza con la batería y la guitarra marcando el tempo, ambas van acelerando poco a poco y eso provoca que estés muy atento para no perderte el cambio de la batería y el comienzo del riff. Y vaya riff!!! Ese sonido dominará toda la canción, tacatacataca…Por otro lado, el estribillo es digno de directo ya que incita a que todo el mundo cante con el grupo, Kingmaker!!! El tercer tema, Face The World, muestra una vez más lo del equilibrio entre dureza y ternura, por decirlo de alguna manera, en cuanto escuchéis la canción me entenderéis, podíamos hablar de que es un tema como Hell Or High Heels, Wouldn’t Miss You, de discos anteriores, eso sí, sin ser tan bueno como aquellos. El teclado tiene su punto.

Humanize Me es el cuarto corte, que en esta ocasión es la voz la encargada de presentarla. La canción presenta altibajos, los mejores momentos son los del riff, es inevitable menear la cabeza arriba y abajo, y los peores las primeras estrofas, para mi gusto la canción se queda parada. El final se alarga mucho, yo lo hubiera acabado en el riff. Pero vamos, que solo es mi opinión, un mero oyente. Dios me libre de llevar la contraria a unos de mis ídolos. La quinta, Last Beauty On Earth, la baladita. Una balada más, bonita, y muy bien hecha. No puedo decir más, disculpad, no soy baladista. Mmmmm, llevamos tres temas buenos y dos regulares. De momento, Aprobado. Y nos volvemos a animar, menos mal, comienza Bull’s Eye. Las guitarras suenan alegres, bien acompañadas de la base rítmica. El estribillo, total Pretty Maids, rápido y pegadizo. Para que la gente bote. King Or The Right Here And Now. La canción cañera del disco. Comienzo superduro que desemboca en un tema machacón, con una batera consistente, dura y clavado como un reloj. La guitarra no le va a la zaga. El final, sublime, en todo lo alto, como lo fue el principio de la canción. Parece que hemos superado el bajón de los temas cuatro y cinco. Esto va mejorando… seguimos. Heavens Little Devil. Otro tema de los suyos, esos medios tiempos que suelen meter en cada álbum, en los que mezcla una parte más lenta, por decirlo de alguna manera, que serían las estrofas, con un estribillo más directo y animado. Destaca en este tema unos coros de rolo ohohohoh, que yo no recuerdo que los metan a menudo. Las teclas también tienen su protagonismo, dejando un poco en segundo plano las guitarras.

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Civilized Monsters. El mirlo blanco del disco. Sin duda, el mejor tema del álbum, para mi gusto, por supuesto. Un comienzo tranquilo, bajo, guitarra y voz, que nos engaña por completo. Atkins va acabando las primeras frases ya encabronado, y claro, esto acaba con un buen grito del cantante y un riff heavy, heavy, además de una batería brutal. Unos teclados rollo moderno acompañan. A partir de ahí, los Maids más melódicos aparecen, desembocando en un puente y un estribillo de la casa. Sickening. Venga, el enésimo riff tras una intro de teclado que no aporta mucho, la verdad. El riff domina la canción, salvo en el estribillo, donde mandan los teclados. El cambio, a más lento, de justo el final es el punto de la canción. Estos pequeños detalles, cositas minúsculas que hacen que el tema sea distinto es lo que a más me gusta. Was That What You Wanted. El último tema del disco. La canción camina por los ritmos habituales de los Pretty, pero esta ocasión destaca el parón que tiene aproximadamente a la mitad de la canción para volver a enganchar con el estribillo, rollo Maids total, y con el riff, made in Hammer.

¡¿Qué deciros del disco!?, que me ha gustado mucho, son esencia Pretty Maids 100%. Si os gustan los Maids, os gustará el disco, seguro. Eso sí, no esperéis el mejor disco. Ahora, a ver cómo lo defienden en directo, en Febrero 2017 lo sabremos. Deseando estoy.

8

Ape Navarro