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La nostalgia es un elixir muy poderoso. Y desde el primer momento que puse mis oídos en el trabajo de este proyecto, y decidimos en Viriaor solicitar información promocional para trabajar con ella, supe que me iba a encantar reseñarlo. No será un proyecto apoyado por una discográfica al uso, ni siquiera obtendrá la atención de otras webs, salvo que lean esta reseña y quieran saber qué es lo que se esconde tras este nombre y tras mi interés repentino. No es rock melódico, no es Aor, es todo y no es nada en particular. Nos situamos en los dorados años ochenta, a los mandos de un coche clásico, y sintonizamos el dial de la radio: o, quizá, nos disponemos un sábado por la tarde a ver una película, y lo primero que nos atrae es la banda sonora. Esto es lo que me han traído a la mente desde un primer momento Lebrock: han revivido ese chaval que siempre he sido, pero que dormía dentro del cuerpo de un adulto desencantado.

Lebrock es el proyecto del vocalista Shaun Phillips y el guitarrista y teclista Michael Meadows. Ellos han dado vida a un pedazo de la historia musical de los años ochenta, a través de unas composiciones preñadas de sintetizadores y guitarras y derrochando una calidad y un buen gusto insuperables, ambientadas en el mundo de las bandas sonoras que solían ser parte imprescindible de las producciones cinematográficas americanas de mediados de los ochenta. Si nos atenemos a las categorizaciones, estaríamos hablando de synthpop, synthwave o retrowave. Pero para un oído acostumbrado al lado más suave del AOR, ésto es pura delicia.

“Galactic Smasher” es la primera muestra que nos ofrece el EP, y el resultado es muy satisfactorio: un ambiente ciertamente oriental, que me recuerda mucho a la banda sonora de aquella “Golpe en la pequeña China”, estrenada en 1986 y con música original del maestro John Carpenter. Instrumental en su totalidad, da paso a “Dangerous Dreams”, una orgía para los amantes de los teclados. Aquí me sorprenden las maravillosas voces que inserta Shaun Phillips, cantando en unos tonos altísimos, con un color de voz muy rasgado, perfecto para el estilo musical. Es un temazo de tres pares de cojones, no sé dónde ha estado esta gente metida hasta ahora.

Y de repente, llega “One Night” y me rompe todos los esquemas. Ecos de bandas como Wildd Blue, Animotion, Shell And The Ocean, Toys Of Joy, West Of Sunset. Modern Talking?? También. Estoy enamorado de este tema.

“Call Me” es posiblemente donde más se dejen notar las guitarras, con las voces de Shaun Phillips muy a la Chester Bennington o Jared Leto. Este tema perfectamente podría asaltar las listas de éxitos de medio mundo, si se les diera la oportunidad. Me huele a single, dado que el solo de guitarra corre a cargo de otro guitarrista, de nombre Chris Geden.

Se me hace muy breve el disfrute de este “Action & Romance”, y el quinto y último corte, “Takedown” de nuevo y para cerrar el círculo, es una pieza instrumental muy similar a “Galactic Smasher”, siempre buscando esa semejanza con las bandas sonoras de películas que se editaban en formato long play.

Por cierto, no os perdáis el trabajo de portada para este EP: Una estampa urbana nocturna, con las letras dispuestas en forma de carátula o poster promocional de…. Sí lo habéis adivinado, una película típica de los años ochenta. Odio ser tan predecible. Creo que voy a estar muy ocupado en estos tiempos tirando del ovillo y rebuscando entre tantas bandas que practican este estilo. Es lo que tiene no tener una personalidad musical definida.

9

Rocky