Miss_Behaviour_Ghost_Play_Front.jpgPues aquí tenemos el cuarto disco de esta fantástica banda de Hard Rock Melódico y francamente he de confesaros que en la primera escucha me gustó sin más. Me parecía un buen disco pero no terminó de llegarme al corazón. En ocasiones estas cosas pasan… Pero como me pasó con la tónica, la insistencia terminó convenciéndome que estábamos ante una gran obra de música rock. Las cosas no siempre entran a la primera… aquí se me viene a la cabeza un buen chiste sexual sobre el idioma que se emplea en Grecia pero no viene al caso.

El caso es que las huestes del vocalista Sebastian Roos con su tono inconfundible de voz, nos trae un trabajo algo menor al insuperable Last woman standing del 2011 (mejor álbum en la web Melodic.net, UK Magazine y alguna más por ahí lo que no es nada fácil…). Si en su día no lo oíste no se qué demonios estas esperando. Os explicaría el pedazo de productor con el que cuentan estos chicos pero está debidamente explicado en la reseña anterior aquí en ViriAOR así que no me voy a repetir. Lo que tengan curiosidad que busquen Double Agent y lo descubrirán. Y claro decía, que escribir y componer temas con la pesada losa de no defraudar a los fans, no resulta sencillo. En el año 2014 escribí por aquí lo que fue su anterior Double Agent y básicamente aquella review podría servir para describir este trabajo. Y es que estamos ante un disco que no enamora a primera vista, pero que cuando escarbas nos encontramos ante temas robustos, bien engrasados, hechos para perdurar en el tiempo y que seguramente si dentro de 30 años lo pones en tu reproductor sonará tan fresco como puedan sonar discos de los 80’s que todos tenemos en la cabeza.

Friendly fire abre el disco y si no me terminó de enganchar a la primera es porque no es ni de lejos la mejor del disco. Siempre mantengo la teoría que hay que poner los mejores temas los primeros y quizás dejar alguno para la parte final del disco. El tema cañero, pero falto de punch deja algo frio al personal. The magician arregla algo el rumbo con un tema donde el apartado melódico está bien proporcionado, resulta agradable de oír, dejando en definitiva una muestra del talento que llevan dentro. Las guitarras suenan con la contundencia requerida y Sebastian canta cada vez mejor. Me recuerda la situación un poco a las pelis de Pixar donde explican alguna tragedia, muerte o desgracia al principio de la peli, para después narrar de forma magistral el desarrollo de la historia. Aquí empiezan flojos pero no os preocupéis que se termina arreglando. Pain and passion empieza a sobresalir de la floja primera parte del disco, donde aquí cuidan realmente bien la parte de los pre-estribillos y melodía en general del tema. La guitarra lleva el peso del partido y es que Erik Heine además de componer realmente bien, es muy bueno tocando este instrumento. Solo confesar en privado que me encantaría verlos en directo, me parecen muy buenos músicos todos ellos. The war inside empieza suave como la caricia a un recién nacido, pero el tema va despertando, aunque sea algo parecido a un medio tiempo marca de la casa del melodic AOR, lo cierto es que empezamos a ver los motivos por los que varias webs le premiaron como mejor disco del año hace algún tiempo. Tantos años oyendo música, te permite distinguir el grano de la paja.

Savage Heart cuidado que aquí empieza a llegar lo bueno. En mi opinión este tema es que debería abrir el disco. Las teclas estilo Journey, con un desgarrador estribillo todo ello adornado por una guitarra y unos teclados estratosféricos llevan el disco a otro nivel. Todo fluye desde el talento más absoluto. Brothers of war sigue la senda del tema anterior, mantienen un nivel melódico brillantísimo, y es que los viejos rockeros siempre terminan volviendo… y lo digo como metáfora ya que estos chicos son jóvenes pero sobradamente preparados. Erik se marca un solo repleto de talento. Terminan volviendo a componer temas por encima de la media, a eso me refiero. Temazo. Never say never otra descarga más que interesante con Erik desatado, subiendo y bajando tonos sobre los trastes de su guitarra y Sebastian cantando con un nivel de autoridad aplastante. El final del tema me resulta deslumbrante.

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Ghost play dando nombre al disco empieza con unas notas que te recordaran al tema instrumental de Top Gun, y aquí el repertorio de las muestras de talento absoluto son tantas que prefiero que lo oigas tu y luego me escribas en la web. Porque los giros vocales, musicales que tanto me gustan aparecen por doquier alrededor de todo el tema. La combinación de guitarra mas teclado y esa voz que tiene este hombre describe la belleza más absoluta de un tema por encima del bien y el mal. Bellos sonidos de piano a mitad del tema antes de un solo escalofriante, dejan al espectador con ganas de aplaudir y silbar como muestra de respeto. Una pura delicia que no deberíais perderos. Solo por poseer este tema merece la compra del disco entero. Esos coros… no me cansaría nunca de describiros esta canción… Esto está al alcance en muy contadas ocasiones. Night Moves no llega al nivel de belleza absoluta del anterior, pero merece la pena escuchar como la guitarra de Erik Heine envuelve todo con precisión quirúrgica, el sonido de la batería sorprendentemente bueno, y el vocalista que es el líder indiscutible del invento. Buen tema sin duda.

Walking in shadows será el tema que se te quedará grabado después de oír todo el disco, al menos eso es lo que ha pasado conmigo. Y es que el estribillo es tan curioso y está tan bien compuesto que seguro que a muchos también os ocurrirá esto. El tema me transporta a los mejores Survivor lo que es mucho decir, no en el estribillo precisamente, sino en el resto de la canción. Repleto de guiños a la música de los 80’s, hasta el solo de guitarra, parece tocado por el maravilloso Frank Sullivan. All eyes on you algo más cañera, me recuerdan a los Bonfire del Fireworks, lo que no está nada mal. Aquí se mezclan caña y buenas melodías, un estribillo bien construido y unas ganas de agradar sobresalientes.

Save the world es el tema que finaliza a modo de medio tiempo con tintes ecológicos en los que todos estamos de acuerdo que hay que salvar el planeta. Un piano y la voz de un buen vocalista son los ingredientes necesarios para emocionar al personal. Y estos que son buenísimos lo consiguen. Una despedida de altura para un álbum de altura, que yo seguramente me compraré para tener la colección completa de este grupo que tanto me gusta y me hace disfrutar. Yo os lo aconsejo porque me parece un disco notable, pero quizás alguno se pueda sentir algo menos entusiasmado que yo si pretende comparar su obra maestra con este disco… A mí me gusta tanto esta música que me cuesta encontrarle peros a esta obra, y es más, si me lo permitís, lo aconsejo plenamente.

8´5

Whizard