Country road through the autumnal forestEn ocasiones, sólo en ocasiones, sientes que todo el esfuerzo, toda la lucha, merece la pena. Miles de horas dedicadas a escuchar música, a desgranar los mensajes ocultos dentro de las melodías, a permanecer atento a los engaños de las traicioneras musas, a predicar en yermos desiertos, a vocear consignas sin sentido en la galería de los espejos, donde nada es lo que parece y donde todo el mundo parece querer tener razón sin apenas escuchar a su alrededor. En ocasiones, sólo en ocasiones, un disco del que no esperabas nada te trae de vuelta la esperanza. Y entonces, Ay!! Entonces….. La ilusión vuelve a tomar el control.

Agradecer a estos cinco desconocidos chavales suecos su apuesta por un género, según algunos, muerto, no es suficiente. Es justo y necesario. Porque bajo el nombre de Wickman Road se esconde una preciosa forma de reivindicar las emociones. Bajo mi humilde forma de ver las cosas, el sello especializado Aor Heaven otorga carta de naturaleza a una realidad subyacente y muchas veces invisible: el talento es independiente del montón de ceros que puedan caber en el espacio habilitado al efecto en la esquina superior derecha de un talón bancario. El talento no se compra, se disfruta. Y se comparte.

La juventud es un poderoso generador de impulsos, aunque precisa de un cauce adecuado para no errar sus pasos.  De ahí que, conviviendo en igualdad de condiciones con aportes propios, detecto en este ‘After The Rain’, òpera prima de Wickman Road, ecos de muchas de las bandas escandinavas que han cimentado lo que llevo denominando hace tiempo, si me habéis seguido y leído en alguna que otra de mis reseñas, “Modern Aor”. Care Of Night, Work Of Art, State Of Salazar…. Por ahí vais bien si queréis entender a lo que me refiero.

Quizá sea el momento de presentaros a Wickman Road. Incluso aquí las circunstancias no son las habituales, pues estamos ante dos parejas de hermanos , Henrik y Robert Akesson (guitarra y bajo respectivamente), y Eric y Carl Ahlqvist (voces y teclas) ,  que completan la banda con la adición del batería Simon Rydèn, todos ellos nacidos en la pequeña localidad sueca de Rydaholm, y que llevan haciendo música desde apenas 2011. Los once cortes que componen esta obra fueron producidos, mezclados y masterizados bajo la mirada de Ola Af Trampe en los Studio 165 de Växjo, Suecia, hacia el otoño de 2015.

Honestamente, mis elogios hacia esta nueva banda puede que desvíen la atención de las circunstancia meramente técnicas de su trabajo: Ni es perfecto, ni será seguramente top 10 en las tan molestas e innecesarias para mí listas de mejores del año. Pero sé identificar algo especial cuando lo tengo delante, a pesar de las carencias materiales. Y si las cosas no se tuercen, Wickman Road pueden tener algo que decir en el futuro.

“After The Rain” se coloca en primer lugar en el orden de reproducción, y desde el primer momento me gana con esa languidez y calidez que desprende la voz de Eric Ahlqvist, a la que le falta quizá algún pulido, que a buen seguro se producirá si los medios materiales lo permiten en un futuro lanzamiento. La mezcla no termina de resultar redonda, sin embargo, lo que resta brillantez a un tema que podría mejorar mucho. “Breaking Free” me sorprende con un inicio de teclas interesantísimo, muy a la Michael Sembello o Jeff Cannatta, para desenredarse en un temazo a la Care Of Night. Medio tiempo un tanto plano se me antoja “I Believe In You”, donde lo mejor es la interpretación de Eric Ahlqvist. “I Can’t Wait Anymore” me trae de inmediato a la memoria esos inmortales temas de banda sonora americana de los ochenta, siempre con un ojo puesto en el moderno Aor escandinavo, como no podía ser de otro modo. “All Alone” es balada clásica, con escaso margen a la sorpresa. “Couldn’t Find The Way” incide mucho en el estilo acuñado por gente como State Of Salazar, un Aor muy pulido con reminiscencias de boy band. En estas condiciones, un posible hit como “Home” queda un tanto deslucido a consecuencia de una deficiente mezcla y empaste de los instrumentos. Me recuerda mucho a los primeros H.E.A.T., incluso en su época de Trading Fate.

WRD3 (1200)

“No Matter The Distance” es de nuevo un medio tiempo, quizá dotado de mayor intensidad dramática, a la usanza de cantautores como Martin Stenmarck o Michael W. Smith. Aor muy escolástico se me antoja ab initio “In A Minute”, fanfarria de teclas de calidad y un innegable tufillo a Work Of Art, demostrando que Wickman Road son buenos alumnos y prestan atención a lo que sucede a su alrededor. Casi al final, me encuentro con los mejores aportes del redondo, la maravillosa “Now When You’re Gone”, deliciosamente moderna en su concepción, con ese halo pop que impregna todo el disco y un espléndido trabajo de la banda al completo, sonando ahora sí realmente compactos, como imagino que sonarán en futuros lanzamientos si cuentan con la mano adecuada para encauzar sus composiciones. Y para finalizar,  una sorprendente “Time”, en la línea argumental de lo ofrecido por los dioses Toto en su última entrega, remedando incluso ese equilibrio voluntario entre Aor y rock progresivo y sinfónico.

Bien, muy bien por ellos. Me gusta este disco y me gustará aún más seguir la trayectoria de esta jovencísima banda. A buen seguro que por las páginas de Viriaor volverán a asomar en el nuevo curso. Y espero reseñarlo, si la fuerza me acompaña.

7,5

Rocky