SUNSTRIKE_Ready_II_StrikeSupongo que si os invitara a volver a la época de los pelos cardados, las mayas y vaqueros de huevo gordo, los tortolinos y los estadios convertidos en rock. Nadie me diría que no ¿verdad? A eso le llamaban los gloriosos ochenta. Cuando el hard rock era lo máximo.

Pues con Sunstrike estaremos lo más cerca de eso y en 2016.

Sunstrike fue formado por el guitarrista Joachim Nordlund y el batería Johan Lindstedt, junto con el cantante Christian Eriksson (Twilght force,The Theander Expression) a finales de 2012. Joachim y Johan también son miembros del grupo sueco de metal Astral Doors. Desde el principio, los tres chicos tenían una imagen muy clara de cómo la música debía sonar, puro hard rock melódico.  Fredrik Plahn, Mats Guésar y el bajista Björn Lundqvist completan la banda.

Ahora, SunStrike está de vuelta! Después del lanzamiento de su álbum debut tan aclamado por la crítica, Johan Lindstedt y Joachim Nordlund pronto comenzaron a trabajar en nuevas canciones para un próximo álbum. Que una vez más contó con Christian Eriksson, Fredrik Plahn y Mats Guésar y empezaron las grabaciones de lo que se convertiría en el álbum no. 2.
Estando muy satisfechos con el trabajo de Erik Mårtensson con la mezcla / masterización del primer álbum, la elección era bastante fácil en esta ocasión.

¿Estará al nivel del debut? pasa y lee:

Nada mejor que empezar con el single elegido “Head over heels” todo un compendio de lo que antes hablábamos, puro hard de los ochenta, lleno de fuerza y melodía endiablada, es tan pegadiza como ese chicle en el paladar de tu boca. Además posee una garra que no es nada blando y a la vez nada denso. Es el comienzo perfecto para un disco. “A piece of the action” tiene un sabor más americano y mucho ritmo. Te dan ganas de bailar en cualquier sitio al son de su magia. Christian es un vocalista extraordinario y encima acompañado de las fieras salvajes de la base rítmica que hace que te devoren por completo. Desprende tanta energía el álbum que es imposible dormirte.

“Firework” es ese castillo de fuegos artificiales, cada uno de un color y explotando a la vez, forman una escena preciosa de luces y fuego. Las voces y coros van a toda velocidad y los riffs aun mas veloces, es una carrera de calidad y buen gusto.Tiene una caña que te dejará despeinado. Ahora vayámonos al lado más Aor con “Hurricane” y en este lado sacan auténticos diamantes en bruto, tiene tanta armonía que uno piensa si puede ser verdad, los coros grabados a fuego en tu mente y la estructura  musical es la de los mejores años dorados, imagina un híbrido de Scorpions y Bon Jovi. En la música como en la vida sólo hay que dejarse llevar por lo que disfrutas.

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Turno para el amor y la calma con “I stand by you” y sus acústicas meciendo tu pelo. El que no ama no vive. Llorar no es tan pesado si se trata de vomitar los daños. Cuando hay un corazón quebrantado, el alma necesita gritarlo. Me recuerda a las tremendas baladas de Skid Row y todos esos grupos que te ponían las venas rojas de pasión, pero supongo que sólo a mí. Ahora sigamos tirando la casa por la ventana y rockeando a tope con “Rock this house” otro trallazo, que vitalidad sudan estos suecos. Me ponen a mil, creo que incluso te la levantarían en la peor de tus borracheras(la tía también tiene que ayudar) ;-P

“Angel in my room” sólo como empieza sabemos que  Erik Martensson pone de su parte, suena a Eclipse inmensamente pero más melódico que ellos, ríete tú del dream team. Señores creo que estamos ante uno de los lanzamientos espectaculares de este año y que espero sepáis apreciar los melódicos. Tras este su segundo trabajo puedo decir que no es casualidad ni fruto de un año. Merecen girar en algún festival importante y si puede ser Rockingham mejor que voy a ir. “Someone to love” me recuerda a los Treat del Organized Crime. Aquí canta Joachim Nordlund, el tono es diferente totalmente al de Christian, como la sal y la pimienta. Suena muy escandinavo, cualquier banda te vendrá a la mente.

El cd se pasa en un suspiro y con “Turned to stone” vamos viendo el final del camino. Una power ballad de inmensidad oceánica. los trabajos de las guitarras son inconmensurables y que no pasarán desapercibidas. La verdad que el tema no te dejará como una piedra, más bien al contrario. No se olvide de mi, no se olvide de las olas del mar de mis besos cuando bañaban al atardecer la arena suave y cálida de su cuerpo. No se olvide de mi.

“Heaven” es una cabalgata de riffs eléctricos en unión con la potencia vocal de Eriksson, tiene un halo especial que te conquista rápidamente. El punto final a esta obra de arte, porque se le puede llamar así, la pone “Sail away” quizá no sea el final que esperaba y quizá la que me dejé más frío del redondo pero no empaña este fantástico trabajo.

Truman Capote decía: “Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras.”

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