descargaLos veteranos rockeros, Treat, regresan a la escena actual conGhost of Graceland, tras seis años de silencio desde su excelente anterior trabajo “Coup de Grace”, elogiado tanto por la crítica como por el  público y catalogado como una obra maestra, es algo así como un disco de culto para los fans del rock melódico, así que nos encontrábamos entre ilusionados e impacientes ante este nuevo lanzamiento.

¿Serán capaces de cubrir nuestras expectativas? Pues intentaremos descubrirlo. La presente formación de la banda se compone de Robert Ernlund (voz), Anders Wikström (guitarra y coros), Jamie Borger (batería), Patrick Appelgren (teclados, guitarra y coros) , y la nueva incorporación del bajista Pontus Egberg (The Poodles, King Diamond, Tainted Nation).  Digamos que se mantiene  la formación fuerte de su época inicial en los ochenta con Robert Erlund, Anders y Wikström (único miembro que siempre permaneció en la banda) y Jamie Borger, que exceptuando los primeros años ha estado a lo largo de toda la vida de la formación.  Dicho esto podemos esperar un disco 100% Treat, ya que ellos son básicamente los de siempre. En cuanto a la dirección que toma este disco, Wikstrom (que es quien ha llevado la carga compositiva) ya nos adelantaba que iba a ser una continuación de esta segunda etapa que dio comienzo en el 2010. Yo de momento os cuento lo que me han parecido los distintos cortes, por si lo queréis tener en cuenta.  

Ghost Of Graceland, es un comienzo potente con un riff de guitarra penetrante, melodías y teclados cautivadores, con “uouououos”, perfecto para empezar el disco  y buena elección para el single de presentación. I Don’t Miss the Misery, es hard rock recordando a Eclipse, con un estribillo con mucho gancho y  toques de modern rock.

Better the Devil You Know, algo más oscuro y tirando hacia el classic rock cuenta la historia de un hombre al borde de la locura, atravesando el infierno y finalmente viendo la luz; el cambio de perspectiva en una crisis y como tu encuentras nuevos obstáculos en la vida”.

Do Your Own Stunts, de gran elegancia musical, con unos sintes muy elaborados y una fina labor vocal por parte de Robert Ernlund, eso sí es un tema totalmente “modern rock”.

Endangered,  hard rock con un estribillo pegadizo. Inferno, un delicioso y tenue teclado da paso a un tema lleno de energía y estribillo pop. Me recuerda un poco a sus compatriotas HEAT. Uno de los hits ideales para la radiofórmula, si esta aun radiara novedades.

Alien Earthlings,  soberbio, el corte más destacado del disco y que me recuerda su época más clásica. Hubiera deseado que todo el disco fuera en esta misma onda.

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Nonstop Madness, en la línea musical actual escandinava, con un estribillo comercial y algo pop nuevamente.

Too Late to Die Young, el tema fiestero y macarra del disco que no podía faltar en cualquier trabajo de los Treat. House on Fire, otro tema potente, con un solo de teclados impactante y guitarras afiladas.

Together Alone y aquí de repente se pone al micro Anders Wikström, para sorprendernos con una balada desgarradora y poderosa, acompañada de un hermoso piano y unos sintes muy orquestales. Simplemente maravillosa.

Everything to Everyone, cerrando el disco otro corte que pese a estar bien vuelve a pecar de moderno.

En definitiva  es un disco muy contemporáneo, un trabajo de un nivel compositivo muy alto y refinadas melodías, un disco de calidad y muy disfrutable, pero con demasiada incursión en el modern rock e incluso retazos de pop lo que a mi parecer le desmerece un poco. Parece que la banda tiene claro que quieren hacer un disco del 2016, pero encontrar el equilibrio entre modernidad y no perder la esencia propia, puede ser complicado.

7´5

Alicia Albertos