hansen_2015En ocasiones, los sueños se convierten en realidad. Esta frase, tan sobada y tan reiterada en esos cuadritos de autoayuda que vemos a menudo en las redes sociales, gana todo su sentido cuando, de repente, se convierte en parte de tu propia intrahistoria. Esto debió pensar seguramente Tom Hansen, profesor de música y compositor noruego, amante del Westcoast más clásico, cuando soñaba que un día Larry Williams, autor de uno de los más memorables solos de teclado de la historia de la música con alma (el tema era “Spain”, cover del maestro Chick Corea, editado en el inmenso e imprescindible ‘This Time’ del genio Al Jarreau) podría dejar su impronta musical en una composición de su invención. La tecnología actual, tan poco coadyuvante para las relaciones sociales cara a cara, sin embargo ha resultado ser el gran aliado de los músicos de hoy en día: al margen de las siempre estériles polémicas al respecto del valor de la música y su difusión por el ancho mundo de la red de redes, ha posibilitado el contacto entre intelectos a pesar de la distancia geográfica. En 2013, Tom Hansen contactaba con Larry Williams a través de Facebook y le preguntaba si solía grabar fuera de los Estados Unidos. Tan sólo una hora más tarde, Larry Williams le solicitaba que le enviara la canción, y le gustó tanto que la colaboración quedó plasmada en el corte que, no podía ser de otro modo, vino a llamarse “A Dream Come True”. No queda ahí la cooperación entre ambos músicos, otro tema más, que se incluye en este ‘A Taste Of California’ lleva las huellas del talento de Larry Williams impresas, pero no quiero adelantarme a los acontecimientos. Todo a su debido tiempo, no tenemos prisa.

Me dispongo a reseñar un disco extraordinario, mágico, que aúna en sus surcos toda la esencia del buen Westcoast clásico de inspiración soul. Me sorprende la facilidad con que leen los sentimientos compositores como Tom Hansen, el buen sentido con que enfocan influencias dispares pero a la vez compatibles que van desde el cuidado soul de Al Jarreau y Earth Wind & Fire a la fusión jazzística de Pat Metheny, desde George Benson a Fourplay, desde Shakatak a Gino Vanelli. No es que lo diga yo, es el propio autor quien menciona estas piedras angulares a través de la nota que amablemente incluye en el pack promocional que nos ha hecho llegar. A veces, el amor a la música es tan intenso que es imposible de contener, supongo que es en ese momento en que el enseñante se convierte en protagonista y sube los peldaños que le separan de ese otro estadio que es el de compositor o músico propiamente dicho. Nadie mejor que un antiguo amante para pulsar esos nervios que creíamos olvidados entre la piel…

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18 cortes forman el cuerpo de este ‘A Taste Of California’, y desde este prometedor título hasta la portada todo huele y sabe a Westcoast: aquí no es necesario pecar de innovador, no hace falta en absoluto. ¿Quién quiere mejorar lo que ya de por sí es perfecto?
“My Lady” es la piedra de toque perfecta para tomar conciencia de lo que tenemos entre manos: un ejercicio de tributo al sonido Earth Wind & Fire, ochentero a rabiar, con la voz de Kenneth Eriksen (productor del álbum a la sazón) John JR Robinson a la batería y como guinda un estratosférico solo a cargo del maestro Peter Friestedt. Qué clase, qué buen gusto!! Todo un hit single, redondo y vivo, vibrante. Es obvio que es el tema bandera para Tom Hansen, pues encontramos una remezcla en clave de música disco incluída en el set de temas.

“Song For Hansson” es una balada instrumental con viento y piano, que me recuerda mucho al trabajo del australiano Kere Buchanan, donde colabora también Larry Williams (éste es el momento y no otro, de ahí que no me quisiera apresurar líneas arriba), al tiempo que “Brazilian Night” me trae a la mente de inmediato a dos grandes del Westcoast latino, Ed Motta y Sergio Mendes, aunque en palabras del propio Tom Hansen su inspiración en este momento estaba guiada por la mano de Shakatak. La voz, a cargo del inmenso Victor Brooks, uno de los vocalistas más finos que he escuchado en mi vida.
Nueva balada bajo el nombre de “Stay With Me”, con la espléndida voz de Rheanne Lindeberg, vocalista nacida en Las Vegas, absolutamente desconocida para mí. Un aliciente para esas noches en que buscamos y no encontramos, o una excusa para dejar de buscar, sentados al piano y dejándonos empapar por la nostalgia.

Llega el turno de “A Dream Come True”, aquélla con la que todo comenzó, aquélla que hizo nacer la amistad entre Larry Williams y Tom Hansen, puro jazz técnico y sólido. Avanzando un poco y dejando atrás “Vis A Vis” y “Falling Leaves” encontramos la preciosa “Standing Tall” tributo a la fallecida Whitney Houston, una de las divas favoritas de Tom Hansen, coescrita por éste y su propio hermano, remedando aquellas memorables baladas que solían adornar sus discos.

“T-Party” recae de nuevo del lado del sentir brasileño, y llegamos a “Special Friend”, otro de los temas donde nos regala su voz Victor Brooks, puro alimento para el espíritu. Quizá mi tema favorito del álbum, junto con la inicial “My Lady”. “Mr. Westcoast” es, de nuevo, un tributo, en este caso a quien mejor encarna el espíritu de este estilo musical, el increíble Al Jarreau, con la colaboración en saxo tenor de Kjell Hakon Andersen. “Enter 2000” es una orgía de Big Band, un corte muy enfocado a orquesta, quizá un poco falta de personalidad en general. Avanzamos de nuevo un poco, y nos encontramos con dos tiempos lentos más, como son “Wessel Song” y “Magic Moments”, ésta última muy cercana a la música New Age, y llegamos a la propia “Stay With Me” en formato instrumental. Dos cortes instrumentales más, “Fate” y “Time To Say Goodbye”, que nos acercan al final con la ya mencionada versión disco de “My Lady”, que la verdad resulta muy disfrutable y radiable. La verdad que es un temazo en toda regla, toda una clase de Westcoast condensada en 3,48 minutos, un hit de cuya paternidad Tom Hansen puede estar realmente orgulloso.

Los sueños de Tom Hansen tienen la curiosa costumbre de cumplirse. ¿Sabéis cuál es su próximo sueño? Que una copia de este Cd llegue a manos de David Foster, el gran mago de la música mundial. Yo apuesto que se hace realidad, visto lo visto hasta ahora.

9

Rocky