Y de nuevo se hizo el Rock!!!!!

Después de la mala experiencia que tuve en el mes de noviembre de 2015 viendo a uno de mis ídolos, Spike, iba a la sala Copérnico con la congoja en el cuerpo, no lo voy a negar. Tras muchos años, y muchos conciertos siguiendo a Spike y sus huestes, el bolo del sábado 23 de enero de 2016 era la del órdago, o seguía amándolo o se acabó…

La tarde empezó bien, había muy bien ambiente, y además la sala se llenó. El público de The Quireboys es fiel, y siempre está ahí, entregado.

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Comenzamos con sorpresa, el concierto se inicia con Black Mariah, del disco Well Oiled, del 2004, un tema que yo nunca había visto en directo y creo que la mayoría del respetable tampoco, porque la impresión que me dio es que se quedaron un poco anonadados, ¿qué es eso de no empezar con un tema archiconocido? Pero de inmediato la sala se entregó, tras los primeros acordes de Too Much of a Good Thing, tema que suelen tocar siempre y ya se ha convertido en un clásico, a pesar de su juventud, año 2013, que sonó de miedo; enganchando a continuación con el temazo Misled del famosísimo y justamente alabado primer disco de la banda.

La banda se dio cuenta de ello, sobre todo Spike, y ya todo fue rock, rock y solo rock, con algún chispazo de humor, ya que no olvidó hacer un guiño a su error de noviembre y decir que hoy había  llegado a tiempo. Para mí, aquella “anécdota” ya había pasado, totalmente olvidada, Spike volvía a ser mi ídolo. Así fue cayendo tema tras tema, a un buen ritmo y sin más sorpresas que The Finner Stuff, mi favorita, y Gracie B, del último lanzamiento, que sonó con más fuerza que en el disco, lógico, ya que todo es más bien acústico. Acabaron con 7 O´Clock, y tras un leve descanso, hicieron el primer bis, donde I Don’t Love You Anymore enamoró al personal y Don’t Bite the Hand dio fuerza a ese final que nunca quieres que llegue para volver al backstage y descansar para volver al escenario a tener la Sex Party de rigor…

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Siempre tiene que haber un pero, aunque pequeño. Para mí gusto, la guitarra de Paul Guerin se comía en ocasiones a la del tímido y jefe Guy Griffin. El resto de la banda estuvo espectacular, el bajista que trajeron en esta ocasión es cojonudo, el batera, ya habitual, le pega como nadie y Keith Weir es un mostro de las teclas blancas…y de las negras. ¿Y Spike? Pues fue el mejor, estuvo de diez en actitud y de nueve en las voces, ha sido la vez que mejor le he visto en directo, concentrado y profesional, pero también con su gracia.

¿Ponemos nota? Un 8.

  1. Black Mariah
  2. Too Much of a Good Thing
  3. Misled
  4. The Finer Stuff
  5. There She Goes Again
  6. Roses & Rings
  7. Gracie B
  8. This Is Rock ‘N’ Roll
  9. Mona Lisa Smiled
  10. Whippin’ Boy
  11. Tramps and Thieves
  12. Hey You
  13. Beautiful Curse
  14. Sweet Mary Ann
  15. 7 O’Clock
  16. I Don’t Love You Anymore
  17. Don’t Bite the Hand
  18. Sex Party

Ape Navarro