unnamedEn 2014, Grand Slam entró en el estudio para grabar un EP de tres canciones, “Waiting For Tomorrow”, qui fue recibido con considerable atención en todo el mundo. El EP fue grabado y producido por Erik Wiss en Peekroom Studios.

El guitarrista Thomas Klintberg poco después dejó la banda, y los miembros restantes de la banda firmaron un contrato con Aor Heaven para lanzar el álbum debut de Grand Slam, “A new dawn”.

Erik Wiss fue nuevamente contratado para grabar el álbum, que se describe como una mezcla bien equilibrada del sonido original y el nuevo Grand Slam.

Así que estamos ante una banda que no es nueva pero que ver florecer su ilusión al fin y para ser un debut estos chicos aportan buenas ideas. No todos los discos a pesar de sonar bien muchos de ellos son de cima. Hay que saberlos disfrutar y sacarle lo bueno.

El comienzo es prometedor y con “Light up the sky” sabemos que el buen gusto por las melodías lo tienen, rock melódico de la escuela escandinava con grandes coros y teclas predominantes. “Rock my world” es otra  pieza preciosista de chorros de teclas y guitarras en perfecta sinfonía, donde el estribillo nos invita a bailar y saltar en pos del rock. Creo que la pata coja del grupo es la voz. No me termina de convencer del todo y eso es fundamental.

El redondo no es un trabajo de Aor puramente  y “Face” es otra prueba de rock melódico o como me gusta llamarlo a mí, Hard/aor. Me recuerda a bandas como Treat y hasta le puedes coger el puntillo a Andy Sinner y su voz. Seguimos con riffs potentes,  buenas bases rítmicas para adentrarnos en un tema rocoso y poderoso con “One way to heaven”  que suena moderno no queriendo quedar estancados en arenas blandas y demostrar que saben rockear duro.

Grand Slam 1.jpg

“Don´t leave” impregna tu ambiente de tonos a lo Gotthard en su comienzo para terminar convenientemente cantando bien sin gustarte excesivamente la voz en los tonos más agudos. Un tema oscuro y lleno de misticismo. Volvemos a la senda más suave con “Get high” ya llevamos la mitad, hace falta ese momento que te haga saltar hacia arriba y quizá este tema en plan himno y recordándote bandas como Craaft incluso lo consiga. Grandes coros y buenas estructuras aunque lo hayamos escuchado millones de veces nunca suena mal. Y la niña bonita aparece, vestida con su vestido rojo y maquillada para la ocasión, bajando las escaleras tan exuberante como siempre. “Take me higher” es esa niña. Aquí si aparecen todos los ingredientes del Aor, que juntos en la coctelera y bien removida se sirve en su punto. Sobra decir que es de las mejores.

“Waiting for tomorrow” ya es conocida para los que buceamos por estas aguas tan recortadas y es que así llamaron a su ep de hace unos años con tres temas presentación. Y poco ha cambiado el tema, suena de lujo igualmente, y si no lo creéis buscadlo en youtube. Llegamos al corte 9 y no hay una sola balada aún, “I wanna live” es cruda y salvaje con descaro hasta que llegamos a los puentes y todo recobra su cauce, los coros son importantes y toman su papel. “Don´t mess with me” empieza con un bajo imponente y unas baterías muy marcadas para despedirnos con un tema muy chulesco y también moderno. Si os gustan bandas como la nueva oleada de rock melódico venido de tierras suecas o vecinas, tipo Reckless Love o similares, os encantará.

Le falta un punto de madurez que supongo que conseguirán si siguen y siguen trabajando juntos y evolucionan, si no se quedarán en el limbo de las carpetas del pc o en la estantería. Depende de vosotros mismo chicos. 

7,5