ART NATION-RevolutionA principios de 2015, Art Nation firma con el sello alemán AOR HEAVEN  para su álbum debut, titulado “Revolution”. El disco fue producido y grabado por Jakob Herrmann en Top Floor Studios, junto con Christoffer Borg. Se compone de 12 canciones, una de ellas una versión completamente rehecha de su primer single “Moving On”. También cuenta con la balada de piano “Look To The Sky”.

¿Os acordáis de una banda llamada Diamond Dawn, que quería soñar a ser otra realidad en el panorama aorero? Pues su líder y vocalista de repente decidió que no llegarían a ninguna parte y decidió formar este grupo. El tiempo quitará o dará la razón.

En lo que nos atañe en cuestión, Revolution es un disco realmente bien parido y con una producción muy buen cuidada. La banda está muy preparada musicalmente, con un gran batería que lo demuestra, las guitarras con mucho brío, los teclados y el bajo fieles escuderos y una magnificencia chorreante de voz y todo conjuntado casi a la perfección.

12 temas de rock melódico y Aor de la mejor escuela sueca que en estos años podemos unir, HEAT, Houston, WOA etc…Pero ojo no copian nada, más bien le inyectan un poco de vigor.

Y para muestra, un botón, “Need you to understand” comienza con un punch en la boca del estómago, recordándote a esos Heat de Kenny y sus melodías contagiosas, y es que Strandell suena en registros similares, los parches aquí te dejan loco. “3000 beats” se vuelve mucho más Aor, ya desde el inicio tu interior empieza a sentir cosas y a palpitarte el corazón con más rapidez, donde en el estribillo se hace realidad. Es como besar despacio en los labios a alguien y dejar que el tiempo se pare absorbiendo cada segundo.

“I want out” es tomarte un Burn de medio litro y se te enciendan las alarmas. Tema de directo y torticolis, las hormonas pasando de ti y montándose su propia fiesta. Ojo a la fiera de Carl Tudén en la batería. “Number one”, seguimos rockeando y el grito inicial de este tema así nos lo dice, somos jóvenes, sí, pero pateamos culos, ¿entiendeeee? Es mi traducción libre de lo que creo quieren demostrar con estos dos últimos temas. ¿Hay una parte hasta de doble bombo? Decidme que no es cierto, unos teclados pintados de algo prog y unas guitarras crudas. ¿Estáis oyendo el bajo? ACOJONANTE! Pues sigue siendo un temón de rock melódico, nada de Death.

“Don´t wait for salvation” comienza con un teclados a lo Journey pero enseguida la marca Sweden tira para la tierra, y las armonías vocales de Alexander te enredan en la selva de sus notas,  te despiertan esa lluvia de melodías interminables por la cual, alguno de nosotros alguna vez nos enamoramos de ello. Bajo y teclado se piden en matrimonio con testigos de lujo. Cuando leáis esto, pillaros el disco y volved a leer esta reseña, creo que me entenderéis mejor. Beg beg beg, uys perdón, “All the way”, por un momento creí escuchar Heat. Aquí encontramos mismas bases rítmicas y panorama musical, muy pegadizo y muy buen rollito aunque los haters aquí podéis explayaros a gusto.  ;-P

“Start the fire”, Theodor Hedström, dice hola, toco las fichas que te mueres y quiero que lo  sepas. Aor a cataratas y yo deseando hacer kayak en ellas sumergiéndome en sus chorros refrescantes. Estos críos son buenos músicos a mi parecer.

Masthugget 2

Llegamos a la nueva versión de “Moving on” y seguramente una de mis favoritas sino la que más del cd. Ya sabes que cuando los astros se alinean suele pasar que como dice mi amigo Whizard, las musas te vengan a la mente y aquí lo han conseguido. Vaya traca de tema, lo tiene todo. Es como si esa voz de cristal me rodeara y me elevara al cielo, me hiciera volar y luego me depositara delicadamente sobre la tierra, como si acabaran de colocarme las alas de un ángel. No llevamos ni una balada todavía. Es curioso. “Here Iam” hace un pequeño tributo a Work of Art porque son de los más grandes y todos queremos parecernos a ellos. Por lo tanto pasa a ser una delicadeza encurtida y tallada con la más fina calidez. Todo suena tan bien que da miedo respirar y que se rompa. Los coros han sido grabados en Marte y las guitarras de Christoffer Borg y Johan Gustavsson forjadas a fuego lento para sonar magistrales. Como Strandell no quiere ser menos te chilla a lo Lars Säfsund y así tenemos lo que aquí sale.

Ahora sí, la lenta que esperábamos los “huekas” como yo. “Look the sky” y mejor una así que muchas sin transmitir nada. Es triste por la letra parece ser pero intensa a rabiar, si no te depilas, los pelos se te pondrán de punta, todos tenemos a alguien en el cielo esperándonos y canta con tanto desgarro y emoción que las lágrimas en un momento de debilidad asoman a tu mejilla. Con piano y voz nada más, consiguen que los primeros rayos de luz rasguen la sabana de la noche. Que el Sol y la Luna se unan por fin y se amen como nunca. Si no te emociona este tema, tu corazón debe estar congelado.

“Wage war against the world” pretende dar un toque más épico y oscuro para que no pensemos que son unos blandos. Y así se demuestra en lo turbio y denso que suena. Mención especial para Simon Gudmundsson que toca las cuatro cuerdas como si fueran ocho y no me refiero aquí solo sino en todo el trabajo. La despedida la ponemos con “All in” es todo lo contrario, y si conoces a una fabulosa banda que hace Aor de los 80´s como nadie llamada HOUSTON, sabrás que esta pista podría haber entrado en cualquiera de sus discos, porque abarca las mismas reminiscencias y el mismo espíritu. Magia al servicio del oído.

Gratísima alegría me he llevado y espero que dentro de unos años estemos hablando de una trayectoria consolidada y no un capricho del azar.

La grandeza de un artista se mide por el tiempo que su obra le sobrevive.

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