untitledSegunda entrega del combo de metal melódico que combina las gargantas de Michael Kiske y Amanda Somerville, con las composiciones de Magnus Karlsson y la sección rítmica compuesta por Matt Sinner y Veronika Lukesova (batería).

Y es importante la formación, porque si bien los miembros “titulares” del proyecto son Kiske y Somerville, la realidad es que la marca de Karlsson es absolutamente predominante en este segundo redondo que bien podría haber sido otro disco de Allen/Lande, por un lado es algo positivo que Magnus tenga esa personalidad musical tan definida porque sus discos no son el típico eurometal de los 2000, pero por otro suele comerse con patatas al resto de músicos incluído un veterano con tantos galones como Sinner.

Por desgracia, en este caso, lo genérico del proyecto acaba por ahogar las luces (que las hay) y el conjunto acaba siendo algo gris. Tampoco ayuda la dinámica pimpinela entre los dos vocalista que son muy educados y respetuosos con sus turnos, tanto, tanto que acaba siendo excesivamente predecible, algo que también pasaba con Allen/Lande.

El disco arranca con el single City Of Heroes, perfecto ejemplo de lo dicho, un tema 100% Karlsson, que tanto podría pertenecear a Freefall como a Allen/Lande, muy melódico pero con una base rítmica contundente para conseguir ese equilibrio que tan bien se le da al hacha sueco. Le sigue Walk On Water con un fuerte aire Folk/Nightwish que de hecho no cae lejos del sonido característico del que os hablo. En su desarrollo, el tema acaba fallando en generar la emoción/tensión necesaria, quedando ciertamente blanda. Rising Up es el casi obligado intento de I Want Out que aparece en casi cada disco en el que Kiske mete baza mientras que Salvation es un medio tiempo totalmente olvidable que no le hace ningún favor al álbum.

Llega Lights Out, que tampoco destaca excesivamente, pero está ejecutada con muchísima más gracia que las anteriores, quizá a estas alturas hubiera sido mejor un tema más rápido entre tanto medio tiempo. Breaking Neptune es un tema más cercano al Modern Rock que aporta algo de variedad, sobretodo porque tanto Michael como Amanda tienen una voz más bien clásica y se crea un contraste interesante.

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Ocean Of Tears es una balada sinfónica, que apunta maneras buscando un toque minimalista y delicado, pero que no llega a despegar, y Open Your Eyes es un gran tema en la línea de los Keepers de Helloween, zona segura para Kiske que hace una de sus mejores intervenciones.

Last Goodbye mantiene el buen ritmo, con cierto aire Hard Rock que reanima el álbum, dejando con la duda de porque no habrán más piezas parecidas en el álbum. After The Night es otra balada, esta vez más cercana al AOR, que suma enteros al conjunto. Otro buen momento que suma a la gran recta final del disco es Run With A Dream, algo más standard que las anteriores pero de mucha calidad, y justo en lo mejor del álbum llega el final con Right Now, cargada de positivismo, una pieza de rock sinfónico de muchos quilates.

La recta final del álbum es descaradamente mejor que los otros 3 cuartos, dejándome con la sensación de que algunos temas, están menos trabajados que otros, aún así este es un disco muy válido y que a los que gusten de Karlsson les va a encantar. Otro punto a favor son Kiske y Somerville, que si bien siguen sin tener demasiada química, si han llegado a un punto medio alrededor del tono de Kiske, de quien debo decir que se le oye mucho más a gusto con su voz “madura” que hace un par de años.

6,5

Callisto