nightwishendlessformscdDebo reconocer que Nightwish me perdieron definitivamente con Imaginarium, he sido un gran seguidor de la banda, sobretodo en la última época de la era Tarja con Century Child, Once y Dark Passion Play.
Sin ser para nada culpa de la gran Anette Olzon, creo que Imaginarium fue un ejercicio de egolatría bastante infumable, con un Holopainen absolutamente enamorado de sí mismo que llegó a creer que podía empezar a meter orquestaciones sin ton ni son y que su genio crearía algo decente por arte magia.

El resultado fue un disco engorilado, con temas recargadísimos pero sin ningún sentido de la musicalidad como mero soporte a la tan anunciada película que al final no pasó de intento de Tim Burton, y la pobre que acabó Anette pagando el pato…

Es por ello que no tenía muchas esperanzas puestas en el nuevo Endless Forms Most Beatiful. Por suerte me equivoqué y el nuevo disco es todo lo que Imaginarium no llegó a ser, el nuevo sonido por fin casa en forma de canciones redondas en lugar de extraños conjuntos de instrumentos desparejados. El cambio de cantantes, insisto, es quizá lo menos importante siendo Floor Jansen el eslabón perdido entre el liricismo de Tarja y la versatilidad pop/rock de Anette, haciendo un gran trabajo pero sin inventar nada nuevo bajo el sol.

El verdadero cambio viene del nuevo sonido folk sinfónico que ya intentaron en Imaginarium que por fin parece encajar con lo que toca la banda por su cuenta, y, sobretodo en abandonar el cansino rollo circense que tenía el predecesor.

Entrando en los temas en sí Shudder Before The Beatiful abre fuego con la ya algo sobada intro hablada pero pronto siendo un tema 100% Nightwish lleno orquestraciones bien adaptadas, grandes melodías (vocales e instrumentales) y un riff todopoderoso por parte del pequeñín de Empu Vuorinen, Holopainen por su parte cede protagonismo a las cuerdas y solo saca la cabeza en el duelo de solos Guitarra/Teclados, muy bueno por cierto, con un nuevo y muy bienvenido sentido de la humildad.

En Weak Fantasy aún es más evidente que los instrumentos “de banda” y las orquestaciones están realmente equilibrados, por primera vez podemos oír algo del toque propio de Floor, dando un toque algo más metálico a su interpretación, y es que si algo tiene esta chica son registros para dar y tomar, también vemos el primer momento vocal de protagonisma para Marco Hietala. Elan es la pieza que ya conocíamos, algo comercial y sin mucha chicha pero que en el conjunto del álbum (que viene siendo sorprendentemente duro) se aprecia mejor que por sí misma.

10517633_536019833201117_6005998514326686944_o

La que si da caña es Yours Is An Empty Hope, en el típico tema para Marco que también viene siendo de obligado cumplimiento en NightWish, la orquestación está muy presente en todo el tema pero sin sobrecargar sino acentuando el trabajo de la banda hasta llegar a cierto interludio, hecho con muy buen gusto y que me recuerda a las marchas eslavas de Rymski- Korsakov.

Our Decades In The Sun es una balada en la línea de Ever Dream, que, sin llegar a la genialidad de aquella, si está muy bien ejecutada, a pesar del coro infantil que es algo irritante. En My Walden se ponen totalmente Celtas en tema en la línea de Elan en el que Troy Donockley, músico invitado y ahora miembro de pleno derecho de la banda brilla especialmente.

El tema título, Endless Forms Most Beatiful es uno de los más conseguidos del álbum, con su dinámica en crescendo y una Floor pasando de curiosa a poderosa y un estribillo grandilocuente a lo power metal. Otro gran momento es la “Wishmasteriosa” Edema Ruh (título que si no me equivoco proviene de la saga del Asesino de Reyes de Patrick Rothfuss) una pieza algo más Melodic Rock que la media del álbum, con guiños a Wishmaster y mucha melodía.

Alpenglow es mucho más reconocible como “2ª época” Nightwish, con un bridge que no pega para nada con el resto de la canción, que en general no está nada mal pero tampoco sobresale especialmente. Sigue The Eyes Of Sharbat Gula una pieza muy New Age que sirve de desesperante intro de seis minutos para The Greatest Show On Earth, una épica composición de veinticuatro minutos, con grandes momentos a lo banda sonora que, entiendo, es lo que Tuomas intentó en Imaginarium, y que como aquella tiene momentos en los que se les va la castaña (welcome to the sinfo jungle baby) y otros más acertados.

Con Endless Forms Most Beatiful, Nightwish demuestran que son capaces de componer como antaño, sin necesidad de ocultar la ausencia de buenas ideas con montañas de instrumentos. Aquí tenemos una obra muy pensada, también muy comercial pero hecha con actitud y de la que pueden estar muy orgullosos.

8

Callisto