CoverLa mítica banda germana lleva tiempo con el cartel de liquidación por cierre colgado en la puerta, algo lógico teniendo en cuenta que llevan dando guerra desde 1965. Lo que nos preocupa a muchos es si su estrategia de retirada estará a la altura de su espectacular carrera.

Con Return To Forever los alemanes han rebuscado en el baúl de los recuerdos y han encontrado más perlas que “pongos” pero también es cierto que les ha quedado un conjunto de canciones totalmente irregular y plagado de saltos de estilos dando aún más la sensación de que cada canción debió originarse en momentos totalmente diferentes de la carrera de la banda.

El disco arranca con la declaración de intenciones que es Going Out With A Bang y que resulta una de las grandes bazas del disco, enérgica y melódica a partes iguales como es de esperar de Scorpions, pero con algún toque más bluesy a lo AC/DC que es un agradecido soplo de aire fresco. La ya conocida We Built This House es también una vuelta de tuerca a su sonido clásico esta vez añadiendo una buena dosis de AOR en la Termomix.

Rock My Car vuelve a la zona dura del disco, esta vez añadiendo un sonido muy Queen. Sin embargo la primera balada del disco (si no contamos We Built This House) es todo un homenaje a las baladas clásicas de sus primeros discos y que empezaron a colgarles la etiqueta de “los heavys de las baladas”.

All For One es tema directo (apenas 3 minutos) pero muy completo y quizá el más típicamente Scorpions de la época de Crazy World mientras Rock’N’Roll Band hace lo propio con el sonido duro de los 70 de los germanos.

Band

Sigue Cat Your Luck And Play que es quizá el mayor aporte creativo del disco, con los “chicos” apartándose de su sonido típico. Rollin’ Home es una mezcla perfecta entre el rock clásico y el modern rock que no acaba de encajar bien y acaba siendo una pieza más bien aburrida.

Hard Rockin’ The Place sigue con la línea de títulos horribles para canciones bastante decentes, y nos regala unas guitarras muy inspiradas y un tema molón al que le falta un gran estribillo para ser excelente. Eye of The Storm es otra balada, a mi gusto mejor que la primera, pero igual de poco original y desde luego no al nivel de sus grandes clásicos. Mucho más divertida y original es The Scratch con cierto sonido americano, por eso mismo es aún un bajón doloroso la balada-siesta Gipsy Life. Es curioso como en The World We Used To Know vuelven las semejanzas a Queen (Radio Ga-Ga anyone??), pero en todo caso otro tema olvidable y gris como el anterior. Dancing With The Moonlight nos devuelve las guitarras bien trabajadas y es otro ejemplo de escritura creativa y alejada de la zona de confort de la banda. When Truth Is A Lie es otro ejemplo aunque menos lucido que su predecesor. Anticipa el cierre del álbum Who We Are una pieza centrada en la maravillosa voz de Klaus Meine, pero que no llega a emocionar y que resulta más bien insulsa. El verdadero fin llega con Delirious, una pieza de rock melódico poco memorable para echar el cierre pero más que correcta en todo caso.

Pieza por pieza, los germanos traen un disco cargado de buenas canciones e incluso alguna idea original, lo cual es muy de agradecer en una banda con tanta historia como son Scorpions, pero que en su conjunto falla en ofrecer cierta coherencia.

7

Callisto