10430427_734396863283034_6775127321920877219_nRated X es la nueva superformación creada en los laboratorios de Frontiers Records, esta vez orbitando alrededor del talento de Joe Lynn Turner y Carmine Appice, dos super pesos pesados del Hard Rock clásico acompañados por Tony Franklin (otro gran conocido de la escena) y el, relativamente, menos renombrado Karl Cochran (ExAce Frehley).

Con estas piezas en el telar, obviamente, Rated X suena a Classic Rock de la escuela Blackmoore, es decir, mucho Purple y Rainbow, de hecho, la banda suena casi como un disco en solitario de JLT, lo cual no es necesariamente malo ya que es un sonido que escasea en la carpeta de Frontiers.

Tenemos up-tempos como la inicial Get Back My Crown, Peace Of Mind y On The Way To Paradise, totalmente en la línea del genial The Usual Suspects o JLT que pese a lo predecible de la formula no dejan de ser temazos, pero también encontramos temas más épicos como Fire And Ice, Stranger In Us All (curiosamente títulos de discos de Malmsteen y Rainbow en los que JLT no participó) y hasta algo más elaborados y sorprendentes, pero que quizá a los fans del Turner más clásico se les pueden indigestar. Yo personalmente agradezco el oxígeno que aportan al disco pese a que no puedo decir que sean grandes canciones por sí mismas.

Como no podía ser de otra manera encontramos también baladones de la talla de rascacielos como You Are The Music, que intenta escapar de la alargada sombra de Street Of Dreams con un rollito cercano al musical muy logrado, la más clásica Maybe Tonight que parece sacada del Odissey de Malmsteen  y la bluesera  Our Love Is Not Over todas ellas aprovechando facetas diferentes del vocalista y con valor añadido de intentar no abusar de las famosísimas predecesoras ni de intentar inventar la sopa de ajo.untitled

En resumen Rated X, sin dejar de ser un producto de laboratorio, nos trae un disco muy disfrutable que tiene el acierto de jugar casi todas las virtudes de JLT en diferentes momentos del disco, pero que a mi gusto peca de no variar algo más el foco de atención hacia los otros miembros de la banda, dejando perder aportaciones de estos hachas, Carmine Appice pasa bastante desapercibido y Karl Cochran se nos descubre como un guitarrista muy válido pero algo falta de personalidad, no puedo decir si por los condicionantes del proyecto o por faltas propias. El único que sabe encontrar momentos de brillantez es Franklin, que por lo general va haciendo de las suyas tras bambalinas pero que el oyente atento va a poder disfrutar.

Si el proyecto perdura es de esperar que se le deje más protagonismo, por lo menos a Appice, pero por lo pronto, hoy en día lo que sí tenemos es un muy buen disco de Hard Rock clásico, que es algo que nunca está de más.

7

Callisto