PrintEn agosto del 2013 en el transcurso de una conversación con  Kieran Dargan, la sugerencia que se hizo fue que Tony y los dos Petes escribieran una canción para usarla como himno del Firefest X. “Church of Rock’n’Roll” fue el  tema y  en ese preciso momento a los chicos se les ocurrió llamar a la banda IN FAITH.   Durante los siguientes meses, se escribieron, se reescribieron, se modificaron y  se mejoraron canciones hasta que se consideró que estaban listas para presentar como maqueta  a un selecto grupo de amigos de confianza, conocidos como “el jurado”. Los comentarios fueron  extraordinariamente buenos entre el grupo, recibiendo críticas muy positivas que se tomaron en cuenta.  

Una vez decidido el nombre del “al proyecto”, el siguiente paso lógico era terminar un álbum. Para ello se les pidió favores a varios amigos, incluyendo a Chris Green de Rubicon Cross para que tocara un solo en “Addicted”, el Fyrion, Pat Heath añadió su inmenso talento a “Radio” y “Learn to fly”,  y Brooke St James de Tyketto contribuyó con un solo de guitarra en el tema “Where I wanna be”.   El álbum de debut de “In Faith, “There’s  a Storm Coming”, fue producido y mezclado por  Pete Newdeck y coproducido por Pete Newdeck y Tony Marshall. Ha sido descrito por la revista británica Fireworks como “el mejor álbum de debut  de rock melódico en casi veinte años”. Pensamos que el álbum bien ha merecido todo el trabajo duro que ha costado durante los últimos dos años.   ¡Y estamos seguros de qué vosotros también estaréis de acuerdo!

Así que nos encontramos con un trabajo sólido de puro rock melódico muy de la buena época de primeros de 90 como el corte inicial “Radio” sonando en onda americana que te harán recordar a los Steelhouse Lane con esas marcadas guitarras afiladas y dando una fuerza descomunal la voz de Godfrey. La siguiente es el single elegido para mostrarse al mundo, “Does it feel like love” va en un derrotero más Aor y por tanto adictiva al instante con unos coros alarmantes que te harán volverte loco. Me gusta mucho este cantante y su tono de voz, te mete en el bolsillo.

“Church of rock and roll” es otra prueba que en Uk están volviendo a dar con la tecla sin usar la fórmula sueca. Sólo ellos saben hacerlo así, lo llevan mamando desde los inicios y este en concreto suena denso, compacto, la guitarra se compenetra con la base rítmica al unísono y suena como una patada en los huevos. Uno de los temas más crudos del disco y a la vez intenso. “Where i wanna be” amansa nuestro salvajismo causado por la iglesia del rock y nos lleva de viaje a las melodías teñidas de buen gusto acariciadas por una voz que se adapta como un camaleón a lo que se le pide. Una balada al uso con unas seis cuerdas haciendo piruetas para que no te relajes, me trae a la mente Canadá y Usa. Seguimos por nuestras cataratas de armonías y buen gusto y “Addicted” es una pieza de la que pronto te enamoras con nos ritmos tan almibarado que es imposible no convertirse en preferida, te trae de vuelta a los mejores Harem Scarem entre otros. Te envuelve de añoranza y a la vez dices, esos tiempos han vuelto. Marshall es un as con el mástil sin demostrar nada, sólo tocarla con sentimiento, enseguida te gana.

InFaithBand2

“If that´s what love means” suena fresca y moderna que los Vega hubieran querido firmar para sí. Pausada y con matices fuera de las voces que debes apreciar si la quieres disfrutar. Unos veteranos como estos tipos han sabido empaparse de todas las bandas importantes para saber coger lo que interesa. “All or nothing” es puro hard, macarra, descarado, donde solo te pide que cabecees y lo des todo.

Me gusta mucho la variedad dentro del redondo porque hace que te sorprendas a cada instante y con “In flames” no iba ser diferente. Si empieza con un desgarrador sólo de guitarra y una mansa voz seduciéndote, ya tiene medio trabajo hecho. Luego a medida que avanza te vuelve a explotar todo el volcán en la cara. Lo siento no dejo de sacarme el metallic blue de la cabeza. Me da que cualquiera de estos tres podría cantar y no se notaría porque los coros son magníficos. “A million ways” es la parte sensible y la que me saca lo que llevo más adentro de mí. Incluso cierto ramalazo Def Leppard cuando aceleran con sus melodías endiabladas, para que te has una idea…son palabras cantadas que se convierten en música y al respirarla te hace amarla.

Nuestra penúltima parada es “Leave me now” acústica al viento con Mr. Godfrey haciendo de las suyas por el pentagrama. Nada especial pero necesaria. Como tantas cosas que sacas del coche en un día de limpieza y que vuelves a meterlas. La despedida la tenemos a lo grande como merece, “Bitter end” que a diferencia de su significado es todo lo contrario, termina como empieza con empuje y arrojo otra vez haciéndome recordar bandas como las dos que he citado antes, estoy maniático hoy. Sólo os queda comprobarlo comprando el disco cuando salga en Octubre si no recuerdo mal.

Se acerca una tormenta y yo me he dejado empapar. ¿Lo harás tú?

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