220V_Walking_In_StarlightLos Suecos Hard-Rockeros 220 Volt regresan con nueva voz, Anders Enberg (Ex-Therion y Lion’s Share), relativamente nuevo sonido y sobretodo un muy buen, nuevo disco bajo el brazo: Walking In Starlight.

Lo relativo del nuevo sonido, viene por la incorporación de pedales de teclado “modernos” que más bien dan un contraste respecto a su sonido clásico en lugar de revolucionarlo. De la misma manera que este sonido se basa en el equilibrio entre el Hard Rock potente y, el típicamente sueco, melódico. Tanta mezcla resulta en un disco rico y variado, aún cuando, como ya he dicho no es ninguna gran revolución.

Walking In Starlight  arranca con el tema homónimo, extrañamente monótono y que le hace poca justicia a lo que nos espera en el álbum. Por suerte, System Overload le sigue de cerca para traernos toda la intensidad, la melodía y la garra que le falta a su predecesora, gracias sobre todo al buen trabajo de guitarras de Thomas Drevin y Mats Karlsson. Siguen la muy válida power ballad Broken Promises, y la, aún mejor, Alive un tema potente y melódico que abre toda una tanda de temas armónicamente menos oscuros que los de la primera parte del álbum siendo The Waiting una maravillosa excepción.

Vale decir también que no todo es oro en Walking In Starlight, y en muchos momentos se ven las costuras a la banda, sobretodo en la introducción de teclados, que por, ahora suenan a un añadido en post-producción más que a una parte orgánica de la canción, también a Anders se le ve en momentos que proviene del Metal pese a que en la mayor parte del disco aporta muchos más que resta.

Nada tremendamente grave teniendo en cuenta que la banda vuelvo de un hiato relativamente, al contrario, todo apunta a que de seguir en activo 220 Volt tienen mucho que decir en el futuro una vez vuelvan a estar “rodados”.

220 Volt

Centrándonos en este Walking in Starlight, los veteranos suecos nos han entregado un disco de Hard Rock melódico, que destaca entre la sobredosis de copias de Work Of Art y HEAT que últimamente estamos recibiendo, gracias a un disco cañero y con garra que, por otra parte no deja de lado la melodía.

7

Callisto