StrengthOf1Pues por fin tenemos larga duración de David A Saylor. Strength Of One es su cuarto disco en solitario contando su disco del 90 y su ep del año pasado.

Encontraremos 11 temas llenos de su habitual feeling y amasando ese Aor clásico que me enamora. Dos covers ha decidido interpretar, una de 2 Am y otra de Shy donde les da su sello personal y que embelesaran al buen amante de las melodías. También ha decidido rescatar dos temas de su disco One on one una de ellas mezclando el castellano. Una receta de los mejores ingredientes para tener muy en cuenta y que hará que degustemos los paladares más finos de la escena melódica.

Abrimos con “Welcome to the show” el tema quizá menos sentido y más crudo del álbum. Guitarras enfadadas y practicando un hard al que no nos tenía acostumbrados. Nada preocupante ante la avalancha de emociones que recorrerá mi cuerpo con los siguientes temas. “Now you´re leaving” es la que da el pistoletazo, Cover de 2 AM modo Saylor. Una verdadera alhaja hecha para disfrutar, una balada hecha para retorcerse de placer y dolor, sentir que la música conecta con tu vida y que sirven de vivencias propias. Aor del de verdad, ese que enamora y desgarra a la vez.

Si hay algo de marca propia en los trabajos de David son los teclados tan especiales que le da una atmósfera envolvente y que notaremos en canciones como “Flying high”, el paraíso traído a la tierra, tema muy movido del cual no existiría el Aor, estribillos pegadizos con coros adictivos, no te los sacas de la cabeza, es de esas que te repites una y otra vez, te dan ganas de bailar y perderte en el bosque del gozo. Te hará reconciliarte contigo mismo, es el amanecer que tanto ansías. Seguramente mi preferida sea la siguiente, “Don´t say goodbye” porque lo tiene todo para hacerte romper los esquemas. Una balada de las de verdad, para sentirla, vivirla y llorarla. Sólo él puede hacerte sentir estas cosas, el clímax de la emoción. Te hace navegar por el tema para que en el estribillo llegues a una catarata de coros y su voz remarcándolos por encima, y que con esa guitarra de Nick Lloyd parezca que te roza y despierta de ese ensueño mágico. Empieza por perdonarte a ti mismo para no vivir prisionero del pasado.

“My Heart Ain’t Feeling Nothing” difícil que no sienta nada tu corazón. Un coqueteo con el pop/aor de manera maravillosa, con las voces femeninas en los coros sudando sensibilidad, los hammonds geniales y David Mark Pearce sonando en el mástil con mucha presencia, da un buen rollo que te cagas.Te hará bailarla al son de la guitarra al más puro estilo Santana. No puedes cambiar los hechos pero si la forma de juzgarlos. Turno para otra imponente cover, esta vez de Shy, “Why Does Our Love Have To End” en la que hay dos partes bien diferenciadas para disfrute, ¿dulce o salado? O ambas. Esa primera parte es el tema en el que se desarrolla hasta el puente, algo moroso, paulatino hecho casi para dormirte a conciencia y así hacerte despertar en su estribillo de golpe. Entonces se convierte en el éxtasis que todo amante busca en su lecho, explosiones de coros y voces salpicándote por cada orificio de tu dermis. En serio hay pocas voces que me hagan sentir la música casi como una historia viva y real. El amor como la música no duele, son las heridas de guerra las que te aplasta el pecho como una lápida. En las canciones las recordamos y anhelamos.

David A Saylor Promo pic 2

Castigado por la memoria que siempre es subjetiva sigo paseando por mi camino hacia las estrellas y nos encontramos con “Beaten Black & Blue” vuelve a endurecernos un poco más (ojito cuando digo endurecer ya sabéis) no es death ni nada de eso 😉 Sino ese rock melódico/Aor con mucho cuerpo y mordacidad dejando la ternura de lado. Tema de directo claramente. Ya tenía ganas de hablar de “Falling Star” donde lo digo sin reparos y con todas sus consecuencias, Gabi De Val es una de las mejores voces femeninas del planeta sin nada que envidiar a divas en la actualidad como Robin Beck, es capaz de cantar lo que le salga del moño. Junto a Samos en la guitarra y Mr Saylor hacen un tema lleno de concesiones a los mortales, voces compactas y muy melodiosas, respetando su espacio en cada momento y donde el pop también se deja ver por el precipicio pero muy de lejos. Y yo como un fan acérrimo del disco del 90 donde jugó con los sonidos de la época, “It must be love” me ha chiflado siempre, sonido ochentero y con ese dance-pop/Aor que acabo de inventarme de su debut en solitario. David me ha faltado la cover de “Stand by me” que tanto buen rollo me daba verte jejej. Se me va la pinza totalmente. Siguiendo con el tema en cuestión me gusta notablemente las estrofas en español que mezcla y ese aire retro que tiene el sonido del tema. Nadie sale ileso de una experiencia así.

“How Do I Believe” nos trae al presente que tan hermoso es en ocasiones, y vuelve ese sonido puramente David, con ese sonido de guitarra tan característico. Clásico y purista, es como cuando quieres escapar de ciertos recuerdos y siempre te alcanzan. Arrópate en sus brazos y déjate llevar. Como yo lo creo. Y llegamos al final con otro recuerdo al primer disco, “Caught in the middle” nos vuelve a hacer bailar y disponer de nuestros momentos especiales cuando queramos, en la onda de It must be love pero más movida, me gusta mucho los coros femeninos durante todo el redondo. Ojalá este disco sirva para que pueda tener los medios más adecuados para la clase que atesora y pueda grabar en un estudio con todas las herramientas posibles. Grandes discográficas, aquí hay un gran filón para explotar.

Déjate hechizar y reconcíliate contigo mismo, lo único que puede sanarte es la música.

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