dig_albumcoverLos, aparentemente, desconocidos, Heaven & Earth acaban de lanzar su primer álbum Dig. Lo han hecho con poquísima promoción y casi  con un secretismo traicionero, lo cual es especialmente grave, porque estamos hablando de un discazo como la copa de un pino. A mi gusto de lo mejor del año.

Digo aparentemente desconocidos, por dos motivos, el primero es que entre sus filas militan Chuck Wright ( Ex – Quiet Riot y House Of Lords, y miembro temporal de mastodontes del rock como Deep Purple o Foreigner) y Stuart Smith (al que recordaréis por el genial disco Stuart Smith’s Heaven & Earth, semilla de la banda que nos ocupa y alumno del mismísimo Ritchie Blackmoore).

El otro motivo es que han tenido una promoción brutal, en América, habiendo pasado brutalmente de Europa, cosa que me parece mal como europeo, pero sobretodo un pésimo movimiento comercial, dado que el mercado para este tipo de discos es principalmente Europeo o Japonés, de hecho yo los descubrí de rebote en Youtube buscando videos de Deep Purple.

Absolutamente criminal, porque estamos ante un discazo, que mucho me temo pase sin pena ni gloria por puro desconocimiento de la mayoría de potenciales compradores/oyentes, espero que aporte mi granito de arena para que esto no suceda….

Yendo al aspecto musical, Heaven & Earth, como no podía ser de otra manera, practican un rock clásico que bebe directamente de Deep Purple, Rainbow o Black Sabbath e incluso va más hacia atrás y toca su buena parte de Bad Company y Free. Diréis, pues vaya novedad… Pues sí, pero la principal diferencia entre ellos y otros proyectos “revival” tipo, digamos Voodo Circle, es que aquí nos encontramos con un sonido realmente autentico y original en algún lugar del espectro del rock clásico, siempre alrededor de las bandas citadas pero nunca copiando salvajemente o forzando la máquina para sonar como tal o cual grupo.

Este disco suena, natural y fresco aunque parezca una paradoja en una banda de estas características en pleno 2013, con unos temas brutales, pegadizos, rockeros y con mucha, mucha alma, gracias a la experiencia de estos musicazos y que realmente aman lo que hacen.

Mención especial a Joe Retta, increíble cantante en la onda, Joe Lynn Turner o Doogie White, que además esta formadísimo en Jazz y R’n’B, aportando la voz perfecta para esta propuesta. Como muestra un botón:

Arranca el álbum con la espectacular Victorious, un tema arabesco que tanto os puede sonar al Gates of Babylon de Rainbow como a Home de Dream Theater, casí ná… Solo en este tema ya se puede ver que esta gente no ha venido a jugar, sonido perfecto, instrumentación compleja pero no apabullante y unas líneas vocales que se os van a quedar en la cabeza por años.

Seguimos para bingo con No Money No Love, el single del audio, que podéis disfrutar en el vídeo y que básicamente son cuatro minutos de puro y orgásmico classic rock, con los teclados de  Alan Schierbaum transportándonos al California Jam’74 en un segundo y con un Joe Retta que tacharía de sobresaliente sino lo estuviera durante todo el álbum. Grandísimo tema entre Free y Deep Purple.

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Sigue I Don’t Know What Love Is, no si como respuesta al clássico de Foreigner, es un baladón entre el sonido AOR de los tiempos de Lou Gramm, con un punto más southern tipo Lynyrd o Free. Otra clase magistral de elegancia por parte Retta.

Man & Machine recupera la caña, con un tema de rock divertido y espitoso, que encajaría en la época JLT de Rainbow, puro Blackmourreo sino fuera por el Talk-box de la intro que creo que nunca ha usado nuestro añorado Ricardito Piedranegra.

Sigue House Of Blues, que pese a su título(o precisamente por él) se aleja del sonido Purple, y entra en el Blues-Rock tipo Joe Bonamassa, sin nada que envidiar al rubiales ni al mismísimo Glenn Hughes. Otra vez destaca la cuidad producción sin la cual este tema podría haber sonado sucio y abarrotado.

Back In Anger sí es Purple puro y duro, un tema entre el Highway Star y la época de Steve Morse, con un riff espectacular por parte de Smith, y quizá las líneas vocales menos brillantes del disco, no por la ejecución sino por su simpleza.

Waiting For The End Of The World es un tema intenso, con medio ritmo machacón que despega gracias a la entrega de Retta y los riffs casi progresivos de Smith.

Mientras que con Sexual Insanity, encontramos un numero, complejo y lleno de cambios, con un estructura similar al Feel like Making Love pero que en ningún caso suena como el mismo, apartándose del sonido folk del clásico de Paul Rodgers, aquí nos encontramos con unas estrofas etéreas, seguidas de pesados riffs que desenbocando en un estribillo que es pura magia Hard Rock (personalmente me recuerda a Gotthard aunque no podría identificar el tema en concreto).

Llegamos a la declaración de intenciones, el manifiesto del viejo rockero que es Rock’and Roll Does, temazo, cachondo y autentico que despegará en directo.

Volvemos a las baladas, y si todo el disco huele a clásico, A Day Like Today se lleva la copa. Una canción del más puro estilo de los sesenta, con sonido folk y armonías de música clásica, que a ratos recuerda a Blackmoore’s Night.

Llegando casi al final, aún nos quedan un par de sorpresa como Good Times con un ritmo funk rock rabioso y divertido, con alguna percusión latino, a lo Santana. Gran, gran tema quue confirma que cada canción de este Dig es un mundo en si misma.

Ahora si, llegamos al final, con otro baladón, Live as one,  esta vez muy sinfónico, a medio camino entre un I Want To Know What Love Is y Carrie. Otro momentazo para Retta que para mí es el descubrimiento de este disco…

Resumiendo, un disco triple A, desde todos los aspectos sobresaliente que de haberse publicado en los 70 se hubiera convertido en un clásico instantáneamente. Nada que envidiar a los grandes, a excepción del momento temporal.

Señores, cómprenlo y disfruten….

 

Nota: 9

Callisto