Tenemos mucha suerte en los últimos años con el género más perjudicado en el 2000. El Westcoast está viviendo una gran estado de forma y volviendo a ser prolífico y no precisamente porque se ocupen de ello gente veterana sino porque hay savia buena que está interesándose por él.

Kiliminjaro es una buena muestra de ello, dos chicos jóvenes y muy preparados. Andreas Tillborg, teclados y Emmanuel Sandström, guitarra y voz. Ambos se educaron en la Academia de Música de Malmö (Universidad de Lund). Juntos crean una música que trae a la mente el WESTCOAST de los EE.UU.  (Toto, Steven Curtis Chapman, J.Graydon, Bill Labounty, Prince, George Duke, Larry Carlton, etc) a menudo sazonados con bucles de la música pop y a veces crujientes solos inspirados en blues. Acompañado por Anders  Köllerfors , Batería y Ronny Johansson, bajo.

 “open your heart”  aparte de dar nombre al álbum inicia el redondo con esa clase que ya sabemos que se va a encontrar en todo el mismo, un piano que se deja conquistar desde el principio y con una voz cálida y estudiada acompañada por una segunda voz en todo el tema que lo hace melancólico y suave sin parecer tedioso. “Beautiful ones”  ya directamente ha dejado de coquetear para ir directamente al West de verdad con Andreas y Emmanuel cantando a dúo y dando mucha vida, aquí el instrumento que brilla es la guitarra perfectamente involucrada con un bajo que marca el paso y manda en el corte, mucho feeling bailable cien por cien. Parce que estemos en Usa pero nada más lejos de la realidad es Escandinavo y concretamente Suecia el país donde esta maravilla viene. “Turn it around” sigue la línea anterior pero con un poquito de  más pausa y más funky terriblemente conjuntada y que va a dar paso a una de mis canciones preferidas del disco. “Fine line” aquí dos canciones en una, la que yo la llamo la historia o el comienzo que es cantada con un estilo personal y muy intimista para dar eclosión al estribillo mucho más Aorero  y decir así que ese es el desenlace del comienzo,  muy pegadizo y que se te queda en la cabeza a la primera, por lo tanto tenemos dos sensaciones diferentes y sabrosas por el precio de una. La exquisitez hecha melodía.

Casi en la mitad del cd nos encontramos con “As far as i can see”  acústicas al viento sopladas por una sola voz al aire y de fondo ese piano que hace que brille el trabajo, no me cansaría de repetirlo porque me ha fascinado este instrumento. Por cierto en mi próxima crítica daré mucho más el “Follón” con el piano. Tema puente que sirve para que vayamos tomando ese aire del que hablaba antes y lo soltemos con “Could you believe”  una pieza  altamente equilibrada entre el estilo ya clásico de nuestra pareja de maestros, con algo de más fuerza nos enseñan como hacer que suene fresca y actual si perder  inherencia. Me gustaría también destacar la guitarra súper adictiva y con algún  guiño blusero en sus punteo, muy débil pero presente. Seguimos con “When i close my eyes”  y sigo enganchado, como cuando pruebas algo y necesitas volver a probarlo y quieres más y más (que conste que no estoy enganchado a nada raro) Solamente a la música. Pero es que éste tema es así de disfrutable. 

“The end of time”  nos acerca al interior y más profundo rincón de Kilimanjaro. Una lenta que va creciendo en emoción a medida que transcurre los minutos y que nos indica que esa oscuridad antes citada va recobrando un hilo de luz al que vamos acercándonos y que nos calienta cuanto más cerca, así siento yo éste tema, fascinante, misterioso. “Don´t be afraid” es otra hermosa balada con acústica y muy romántica como solo se puede hacer cuando tus emociones están en paz con tus sentimientos. Hay dos formas de hacer este tipo de canciones, cuando estás enamorado o cuanto te han roto el corazón, ambas muy sentidas ambas muy diferentes. Llegamos al final de nuestro particular rato de desconexión con los dos últimos cortes, “Writing on the Wall” Sigo reiterándome en la calidad musical de los dos Chicos, cada instrumento está perfecto sin olvidar al resto de la banda, sería injusto claro. Anders  Köllerfors (Batería) y Ronny  Johansson (bajo) mención para ellos también por supuesto. Cuando escuchéis este corte lo entenderéis.  Cerramos con “Standing in the rain”  No sé si quedarme en la lluvia pero lo que es seguro que desde que recibí el  cd no va sin mi en el coche.

Si os gusta el estilo y echabais de menos trabajos así, aquí podréis gozarlo pero con aire fresco y renovado por dos ARTISTAS que están bien formados y bien educados musicalmente. Música hecha para oídos finos y muy adentrados. No apto para todos los públicos o mejor dicho no apto para gente que no esté dispuesta a indagar en su propia mente.

Nota: 9