Uno de los principales reproches que se le hace a Frontiers, es su política de “crear” proyectos en lugar de dar la oportunidad a bandas que se hayan formado de forma “natural”.

 A mi entender, esta estrategia ha dejado muchos fiascos y alguna joya como From The Inside o Los Angeles. En un primer momento, di por hecho que este Can’t Stop caería en la primera categoría.

  ¿Un disco de unas versiones AOR con chica mona al frente? La tostada olía a movimiento Operación-Triunfero…

 La primera pista de que podría acabar comiéndome mis prejuicios con patatas la tuve al anunciarse el Set-List, la selección de clásicos de 21 Guns, Autograph, Marcie Free etc…  Me dio bastante buen rollo, sobretodo  porque sorprendía que se  dejaran de lado los ultra-sobados Journey ( que me encantan ojo, pero es que en cada Firefest oigo una media de 5 versiones de Don’t Stop Believing) y se reivindicasen grupos menos mainstream pero igualmente legendarios.

 La segunda pista la tuve al ver un video- promo de Frontiers y oir los primeros compases de Can’t Stop. Temazo y punto para el equipo de Issa.

  Cuando finalmente pude escuchar el disco, me fui a buscar sufiente mayonesa y kétchup para comerme mis patatas como un señor. Eso me pasa por listo….

 Siendo totalmente sincero, ni el disco se va a convertir en un clásico del AOR ni Issa es la mejor cantante del género (ese sitio esta ocupado y si queréis una pista, el nombre de la reina empieza por “M” y acaba por “arcie Free”), pero si resulta una puesta al día de un puñado de clásicos increíbles y, para muchos, una buena forma de descubrir a estas bandas.

 En cualquier caso Issa y el Del Vecchio Team (los nuevos chicos para todo de Frontiers) se han sabido adueñar de estos temas y se han acercado a estos clásicos con bastante originalidad y sentimiento. Para nada suena a disco de mercenarios.

 Arranca el disco con la prometida Can’t Stop, con un ritmazo tremendo que ya nos avisa de que el disco puede ser AOR pero esta muy lejos de ser blandito.

 Power Over Me, es uno de esos temas a los que quizá no les prestas la debida atención en un principio, y horas más tarde te sorprendes cantándolos y deseando volver a escucharlos. Un ritmo más suave que en el caso de Can’t Stop pero mucha intensidad en la melodía y en la interpretación le dan a este tema un color muy especial.

 Wherever You Run es otro tema tipo Can’t Stop, marcha y melodía a raudales. Me encanta que Issa, en lugar de jugar la carta de la voz melosa, rebosa actitud. Nada de niña pop queriendo hacerse la rockera, Issa sabe de AOR, le gusta y eso se nota, de otra manera este disco no se aguantaría como lo hace…

 Just A Wish es la típica balada de Melodic Rock, tipo When I See You Smile que a todos nos es familiar, pero no por ello menos válida, ese estribillo enorrrrme y la interpretación de Issa valen oro.

 If You Ever Fall empieza atmosférica, con un Hammond en motto perpetuo mientras la voz Issa sobrevuela este temazo que se hace imposible de oir y no moverse. Otro Puntazo a favor.

 Do You Ever Think Of Me baja la intensidad, con ese bajo a lo Whitesnake y esas guitarras nocturnas regalandonos los oidos. Poco a poco el tema se va construyendo y ganando peso hasta la impecable melodía del estribillo.

 Y ¿que decir del arranque de Dream On? Poderoso y melódico es pura arquitectura AOR. Una vez más lo más grande es la intensidad de la banda, podréis decir que eso no es más que un proyecto, pero no que esta gente no se ha dejado la piel.

Tremendos tanto el solo de Percudani como el break que le sigue.

 Lamentablemente a partir de aquí el disco empieza desviarse del buen camino y se vuelve muy irregular. Stranded empieza con un interesante arreglo acústico, pero que podría haberse sacado de un tema y puesto en cualquier otro, y si bien los arreglos de piano dan profundidad al tema, la escasa melodía perjudica mucho el ritmo, que no acaba de arrancar.

 Heat Of The Night falla donde los primeros temas brillaban, es un tema oido y reoído pero aquí los chicos no consiguen sacar nada nuevo de él. Bastante mediocre en comparación con lo mucho que habían mimado nuestro oídos.

I Won’t Surrender sigue en la linea de no aportar nada Nuevo al disco así que tampoco entraré en detalle. Correcta y poco más.

 Por suerte llega State Of Love, he de reconocer que cuando pude oir el disco me fui directo a este temazo. Evidentemente Issa sale perdiendo en cualquier comparación con su Majestad Free, pero hace un papel más que digno y,sobretodo, solo por el valor de enfrentarse a un tema así de exigente se merece un reino.

 These Eyes empieza con el tono de alarma del Iphone el “marimba” pero pronto se convierte en un tema más que apropiado pero que no merece cerrar un disco que me ha satisfecho tanto.

 En general, Can’t Stop es un disco muy recomendable, desde que lo recibí lo debo haber oído unas 50 veces y creo que lo seguiré disfrutando durante mucho tiempo. A favor tiene el impresionante Set-List, una producción que si bien no es ninguna maravilla si mejora de largo el sonido de muchas de las versiones originales pero sobretodo me pone mucho la actitud con la que esta gente se ha enfrentado a un disco de versiones poniendo toda la carne en el asador.

Por el contrario, algunos temas bajan demasiado el listón, lo cual es una pena ya que pudiendo elegir entre los grandes clásicos del AOR se debería haber cuidado más este factor y que evidentemente los temas son de sobra conocidos por muchos.

 Resumiendo Can’t Stop no va a revolucionar el panorama pero desde luego, te hará disfrutar como un/a enano/a que ya es mucho.

 

Nota:7,5

Callisto